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lunes, 31 de agosto de 2009

Se cierran los Registros..........



Se cierran los Registros..........

En las próximas elecciones de diciembre los chilenos con edad para votar, lamentablemente solo los inscritos en el Registro Electoral, debemos decidir que Gobierno queremos para el cuatrienio siguiente.

Creemos un deber llamar a quienes aún no se han inscrito a que lo hagan, esta carga que nos impone el país, requiere de la participación de todos, que todos nos hagamos responsables de la determinación de las mayorías.

Es cierto que la política está desprestigiada, que los postulantes no son los más entretenidos ni los que se caracterizan por propuestas atractivas, pero, es un deber elegir a los mejores para provocar cambios.

Todos los días nos quejamos de los desaciertos de los Gobernantes, o de las incongruencias de los Representantes, pero nos aferramos al cliché que afirma de todas maneras debo seguir trabajando o que es una actividad sucia.

Por este camino solo conseguiremos seguir siendo Gobernados por la mediocridad de una clase política que se ha auto-desprestigiado, por ello es necesario que con el voto les derribemos de las posiciones de poder.

El voto es un arma de alto poderío, cuándo se ejerce, tiene la virtud de introducir modificaciones a las conductas que nos desagradan y posibilita “despedir” a aquellos que no cumplen sus promesas.

La democracia es el mejor sistema de Gobierno existente, de nosotros depende que logremos llevar la eficiencia a los negocios públicos y seriedad, con valores, a la arena de la política.

Tu voto, más el de aquel o el nuestro puede ser la diferencia entre seguir con lo que tenemos, y que a nadie le gusta, o tener la posibilidad de probar con actores nuevos a los que demos la oportunidad de mostrar sus capacidades.

El Registro Electoral estará abierto hasta el 14 de diciembre, no te sigas haciendo el leso, hazte un tiempo inscribete antes del 14 de septiembre y provoca el cambio que Chile necesita y merece.

jueves, 27 de agosto de 2009

Presidenta, no mujer del César....., por Gonzalo Rojas Sánchez.



Presidenta, no mujer del César.....,
por Gonzalo Rojas Sánchez.

Varias han sido las declaraciones de la Presidenta sobre su propio comportamiento en la actual campaña electoral. “No soy neutral”, es la síntesis de su planteamiento en esta materia. O sea, la Mandataria declara su toma de posición y, por supuesto (se trata de elecciones políticas, no de un jueguito de salón), confiesa así su ánimo de trabajar por los candidatos de su agrado.

Por cierto, esto no se lo cuenta a una amiga, una relajada tarde de domingo mientras toman tecito, sino que lo declara por los medios, con amplia publicidad y de modo reiterado. Y, más aún, actúa en consecuencia: viaja, inaugura, reinaugura, refuerza, intenta transmitir porcentajes de apoyo, vuelve a viajar… La señal que da con estas actividades es clara y está dirigida primero a sus más estrechos colaboradores: si la Presidenta entró en la campaña, su paraguas protector cobijará a todos los funcionarios de Gobierno (y a las pocas “todas” que van quedando), desde los ministros hasta los más sencillos servidores de cada comuna. Cuando la palabra suena, es porque piedras trae.

Y éste no es un tema referido solamente al uso de los autos oficiales, vinculado al casa a casa dentro o fuera de horarios de trabajo, o denunciado si se piden informaciones oficiales para ser utilizadas en campañas partidistas. Ni siquiera se trata del caso más grave y llamativo: esos miles de insólitos afiches del candidato Ortega de la DC por Renca, quien aparece junto a la Presidenta, sonrientes ambos, mientras ella luce la banda presidencial. ¿Foto genuina? ¿Montaje hecho por la candidatura Ortega? Da casi lo mismo, porque en uno u otro caso hay un espíritu claro: la Presidenta aparece en campaña y lo está en su condición de Mandataria. De igual modo lo están sus colaboradores, quienes tienen una buena excusa para olvidar el uso de su auto particular si ven a la sonriente Presidenta, terciada ella, promoviendo al joven candidato.

El problema es qué significa servir a todos, gobernar para todos, respetar a todos, porque para eso fue electa la candidata de la Concertación.

Algunos, con una mirada economicista y reductora, alegarán que la actividad presidencial y ministerial en campaña es grave, porque las autoridades son empleados de todos los chilenos, pero durante el período electoral se han propuesto trabajar sólo para algunos de sus empleadores.

Cierto, pero el problema más grave no es quién pone la plata, sino quién pone la ética. O, dicho de otra manera, lo más importante no es lo que los ciudadanos podríamos exigirles a nuestros gobernantes, sino cómo ellos mismos ven su papel al frente del Estado. Y lo que están demostrando hace casi 20 años —especialmente en estos espejos que son las elecciones— es el acentuado espíritu sectario que los guía. Si en muchas instancias se ha gobernado principalmente para el electorado de la Concertación, hay un momento —las elecciones— en que ese propósito nubla a todos los restantes.

Pero eso causa un gran daño a la política, a la democracia, al servicio público. Enfrentar la tarea gubernamental como cuestión de ética democrática o de ethos republicano —si citáramos a Lagos, el pretendido padre de los chilenos— es incompatible con el programado corte de cintas.

Porque si Rodrigo García Pinochet quisiera sacarse una foto con la Presidenta y su banda terciada…, ¿lo conseguiría? No, con toda seguridad.

Si Carlos Ominami quisiera sacarse una foto con la Presidenta y su banda terciada…, ¿lo conseguiría? Probablemente no.

Ahí, en esa misma negativa, quedaría de manifiesto que lo que Allende torpemente declaró, algunos lo practican con igual convicción: no son presidentes de todos los chilenos. Y en este caso, no es la mujer del César…

miércoles, 26 de agosto de 2009

Despierta Chile querido.....

( Chile está en deuda con Pinochet y su Gobierno)
Despierta Chile querido.....

El inédito falseamiento de nuestra historia reciente ha permitido a “estafadores” de la política beneficiarse la la fundamental obra refundacional y de las modernizaciones impulsadas por el Gobierno Militar que encabezó el General Augusto Pinochet.

El silencio de quienes tenían la obligación de tomar la defensa del gigantesco trabajo realizado, recibieron un país quebrado moral, social y económicamente, les ha convertido en cómplices de este cambiazo inaceptable.

No se equivoque, no vivimos en el pasado, pero tampoco queremos repetirlo, lo que hace indispensable reponer la verdad olvidada y falseada en su lugar, para aprender sus lecciones y no volver a tropezar con la misma piedra.

El Gobierno de Pinochet le cambió la cara y el alma a Chile, lo dejó proyectado a futuro, lamentablemente estos últimos 20 años de mediocres Administraciones han detenido el impulso progresista con que recibieron el país.

Hoy vemos como se ha dejado en el “baúl de los recuerdos”, el olvido, las causas del quiebre Institucional, el intento de asaltar por medio de la violencia el Estado y subyugar a nuestro pueblo por el estómago.

Selectivamente hemos olvidado la existencia de grupos armados extremistas, los intentos por adoctrinar a las juventudes por medio de la ENU o las flagrantes ilegalidades e inconstitucionalidades del Gobierno de Allende.

Es cierto, hoy debemos centrarnos en los proyectos de futuro, pero con los cimientos de la verdad, de otra manera, estamos ciertos, aunque se por caminos diferentes volveremos a pagar altos costos por la mala memoria.

Nuestros políticos, de todos los sectores, hoy cacarean en defensa de las libertades, tratando que olvidemos sus actuares pasados, intentando cargar en la Administración Cívico Militar las culpabilidades de la falta de unidad nacional.

Ni los unos son tan santos como se pretende ni los otros tan culpables como se nos enseña, hubo responsabilidades de TODOS los sectores en la farra populista que nos pegamos en los años 70 del siglo pasado.

Unos, que querían eliminar a un millón de chilenos, para establecer la “democracia popular”, se conduelen de las víctimas de la guerra civil larvada por la intervención de nuestras Fuerzas Armadas y de Orden.

Los otros quieren dejar en el olvido su colaboración en el proceso de reconstrucción nacional y re reintitucinalización de la República, lavándose la manos como Pilátos, pretendiendo haber “recuperado” la democracia.

Nosotros, agradecidos de la Magna obra del Gobierno de Pinochet, y consientes de la necesidad de trabajar por el futuro, llamamos a nuestro pueblo a recuperar la memoria y a despertar, mañana puede ser tarde.

martes, 25 de agosto de 2009

Algunas meditaciones....

Algunas meditaciones....

Por decirlo suavemente nos resulta asqueante que los mismos que provocaron la crisis Institucional de los años 70, incluso que muchos de los que llamaron al golpe de Estado, hoy se conduelan de lo sucedido e intenten convertirse en verdaderos gurues del sistema democrático.

Lo anterior es evidentemente referido a los Teilliers, PC, a los Escalona, PS, y a muchos otros de la misma ralea que intentaron tomarse el país en contra de la voluntad ciudadana y siendo una minoría intentaron someternos a una dictadura de tipo castrista mandatados desde el exterior.

Los otros, aquellos que como los Frei, que no solo se alegraron del hecho, sino que además colaboraron con la Junta Militar, se aprovecharon de las ventas de empresas, para después repudiar a los Militares logrando con el apoyo de sus más enconados enemigos encaramarse en el poder.

Sin duda estas actitudes, de las que las mayorías no se dan cuenta por la grotesca falsificación que han realizado en estos 20 años de Gobierno de la concertación, por cierto malos Gobiernos, dan como resultado inevitable el brutal desprestigio de la actividad pública.

Han jugado con la “mala memoria” endémica de nuestro pueblo, pero lo que es más grave, como han utilizado las necesidades de los más humildes, han dejado legiones de frustrados con sus promesas inconducentes y que nunca tuvieron interés alguno en cumplir.

Con sus deficientes Administraciones, en las que aplicando un extremo “gatopardismo” lo han cambiado todo para que siga todo igual, han exacerbado la brutal brecha entre los más ricos y los menos favorecidos, han dilapidado los fondos públicos en monstruos mal planeados y peor ejecutados.

La educación, a pesar de los miles de millones que se le han insuflado, es cada día más deficiente, y con ello elevan las diferencias sociales de las que ellos se favorecen, la salud, con presupuestos elevados al multiplicarse por varias veces, nos tienen con un pésimo servicio.

La ineficiencia Estatal ha llegado a límites monstruosos, baste mirar como se han subido los costos de CODELCO, con baja en la productividad, o los elefantes blancos que han sido los publicitados Ferrocarriles, que por cierto no circulan, o el saco sin fondo que es el Transantiago, con multimillonarias pérdidas.

Hoy, sea a través del candidato oficialista, Eduardo Frei, o por medio de un extraño sustituto, Enríquez Ominami, quieren presentarse como la solución a todos los problemas que afectan al país, olvidándose, no casualmente, que ellos han ejercido el poder los últimos 20 años.

lunes, 24 de agosto de 2009

¿Traición?, por Rodrigo Lema González.


¿Traición?
Rodrigo Lema González

Cada vez que pensamos que la izquierda ya no puede sorprendernos con nada más, sale otro de sus especímenes a derrumbar de plano esa visión. Esta vez, haremos una visita a la tierra de la paranoia.

Ahora se trata del mandatario boliviano, Evo Morales, que, siguiendo los dictados que le llegan desde Caracas, volvió a despotricar contra Álvaro Uribe por su acuerdo con EE.UU. para que efectivos de dicho país ocupen siete bases militares en territorio colombiano. Y las palabras fueron gruesas: traidor, ya que considera que la presencia norteamericana en la zona atenta contra la "liberación de los pueblos".

Ante la gravedad de estas acusaciones, permítanme hacer dos aclaraciones:

En primer lugar, no hay traición de ningún tipo, ya que, hasta donde sé, Uribe no ha jurado lealtad a nadie, excepto a su propia población, y no tiene porqué rendirle cuentas a nadie más sobre su administración.

En segundo lugar, estas famosas "liberaciones de los pueblos", al menos llevadas a cabo por el cauce de la izquierda, han terminado siendo todo lo contrario. Basta recordar a la ex Unión Soviética, la mayoría de los países de Europa Oriental, la tristemente célebre "Revolución Cultural" y, en casos más recientes, a Cuba y Venezuela.

Y en tercer lugar, el momento de estas declaraciones coincide con unas FARC cada vez más debilitadas, y en el ojo del huracán por las armas incautadas hace pocas semanas, que fueron vendidas a Venezuela desde Suecia y posteriormente robadas desde un depósito del ejército venezolano.

Entonces, tras lo anterior sólo cabe preguntarse una cosa: ¿cuál es el verdadero fondo de estas palabras? En mi opinión, creo que es impotencia, mezclada con rabia y desesperación, al ver que Colombia no cae en su jueguito de ruptura de los modelos establecidos. No sorprende, entonces, que los países del ALBA y otros de la UNASUR hayan exhibido evidentes muestras de anticolombianismo durante los últimos meses, que ya se han traducido en una acción concreta: una petición para revertir el acuerdo entre la Casa Blanca y el Palacio de Nariño, que de seguro será un tema prioritario en la reunión que se llevará a cabo el 28 de agosto en Bariloche.

sábado, 22 de agosto de 2009

“Mamá Doc”.


“Mamá Doc”.

Las actividades Presidenciales, nadie lo duda, son privativas de las aficiones, gustos o necesidades que fije quien ocupa la Primera Magistratura, pero, nadie puede pensar que los actos del Gobernante puedan apartarse de las Leyes, del proceder ético ni de una estética que de señales de decencia.

Nosotros creemos que la Mandatario, en el caso actual, tiene todo el derecho a recorrer el país, así como de practicar lo que hemos denominado como turismo Presidencial, lo que no implica que entre sus obligaciones deba asumir la Jefatura de conglomerados o la revitalización de campañas.

Creemos que las frecuentes salidas con el postulante Presidencial oficialista ofende las más elementales normas de equidad electoral, porque se pone los recursos del Estado en beneficio de un sector político, lo que además consideramos reñido con la ética publica y con la estética ciudadana.

Consideramos del caso recordar a la Gobernante que ella fue elegida para ser la Presidente de todos los chilenos, lo que estéticamente la inhabilita para tomar partido en los comicios electorales, así como a todos los funcionarios de su designación, y para solucionar los agobiantes problemas que afectan al pueblo.

Estéticamente nos parece impresentable que el ex Presidente, Eduardo Frei Ruiz Tagle, pretenda beneficiarse, arropándose en las faldas presidenciales, de la popularidad que ha obtenido la Mandatario por el hecho de haber cumplido sus obligaciones o haber publicitado lo bien que lo ha hecho.

Nadie le critica a la Gobernante que recorra el país, más aún, lo que nosotros le criticamos es hacerlo básicamente en periodos electorales e inaugurando cualesquier cosa, o prometiendo soluciones a problemas que no ha superado en su cuatrienio, dejando los costos para el próximo Gobierno.

No es el papel del Gobernante utilizar los dineros de los contribuyentes en mejorar su imagen personal, como evidentemente se ha hecho transformando a Bachelet en “Mamá Doc”, imagen paternalista como la que pretendía Duvalier en Haití, repartiendo migajas en forma de bonos.

Creemos, sinceramente, que los chilenos no necesitamos que el Estado nos de limosnas, lo que necesitamos son oportunidades de trabajo, con remuneraciones y condiciones laborales dignas, que nos permitan mantener decentemente y educar a nuestras familias.

El Gobierno, sin alterar el tamaño del Estado, que ya es suficientemente grande, tiene la obligación de propiciar las condiciones para el florecimiento de la economía que implique trabajo para todos, no solo los amigos del régimen, y condiciones de vida acorde a los tiempos modernos.

viernes, 21 de agosto de 2009

Lagos contra Frei, por Sergio Melnick.



Lagos contra Frei,
por Sergio Melnick.

Es un dato que la candidatura de Frei no remonta, mientras la de MEO crece y Piñera mantiene claramente el primer lugar. Es inédito que a estas alturas Frei no logre superar el 25%. El fracaso está a la vuelta de la esquina.

¿Qué puede hacer la Concertación? Hay dos caminos posibles. Uno, ver si Lagos prende y reposicionarlo antes del 13 de septiembre. Difícil, pero no imposible. Segundo, validar de alguna manera a MEO como otro candidato de la Concertación, y transformar la primera vuelta en una especie de primaria-secundaria. Los dos caminos pareciera que están siendo trabajados. Ambas alternativas son una clara movida de la izquierda contra la DC, y no hay que ser demasiado perspicaz para verlo. Probablemente el único que aun no se percata es Bowen (¿y qué habrá pasado con Narváez que desapareció?).

Para la primera alternativa, Lagos irrumpe agresivamente de la nada. Primero se presenta en Tolerancia Cero, donde MEO y Piñera fueron, y Frei literalmente no se atreve a ir. Es elemental que la gente haga la diferencia. Bowen después apoya a Lagos. Segundo, Lagos descalifica a Frei, al decir que no tiene propuestas de futuro, que es de lo único que habla. Increíble. Pero más increíble es que Bowen lo defienda.

Tercero, Lagos reconoce de alguna manera que MEO puede pasar a segunda vuelta, dando así un golpe de gracia a la ya decaída campaña de Frei. Bowen, por cierto, defiende a Lagos. Cuarto, Lagos responsabiliza a Bachelet del tema EFE y Transantiago, erosionando a la Presidenta, de quien Frei se está colgando como medida desesperada. Bowen apoya a Lagos. Quinto, Lagos habla de lo que cree que hay que hacer en el futuro, en vez de darle esas herramientas a Frei, posicionándose así como el verdadero “estadista”. Bowen apoya a Lagos. Finalmente, Lagos da las “señales” de su gobierno ideal: más estatismo y no subir los impuestos, dos frases electoreras claves, una para la izquierda, otra para la derecha, haciendo suyas las dos grandes banderas de Frei, a quien ya simplemente no le queda nada.

A diferencia de Bowen, yo personalmente aún prefiero a Frei, aunque esté un poco gruñón y gesticulante. Lagos me encantaría si fuese sólo un poquito menos arrogante, y aceptara la idea de que no es el único inteligente del país, que hay muchos, incluyéndolo a él por cierto. En eso su hijo le saca mucha ventaja y soy uno de sus fans. En síntesis, Lagos ha lanzado la carnada, y veremos si pica el toyo.

La segunda avenida es transformar a MEO en candidato de la Concertación. El primer paso ha sido no atacarlo. El segundo, la reciente intervención de los partidos en el comando de Frei. Al primero que corrieron al lado fue evidentemente a Bowen, y le están desmantelando los océanos azules. La directiva de la izquierda entró en masa en todas las posiciones claves, obviamente debilitando a la DC y la idea de una centroizquierda moderna. Hoy Frei, notablemente, dice ser el verdadero emblema del progresismo, algo que nadie mínimamente informado le podría creer, menos enfrentado a MEO. Frei privatizó empresas, ahora quiere estatizar hasta el agua. Eso lo debilita severamente en el centro. Y, sumado a que Frei no es realmente el progresista que dice ser y MEO sí lo es, tiene casi garantizado perder en la segunda vuelta. Como las banderas que está levantando ahora Frei son las mismas de MEO, la Concertación puede seguir rampante con este último, sin contradicción, a la segunda vuelta.

Nadie lo bastante cuerdo podría creer que un Frei izquierdizado le puede quitar votos a MEO. Es que simplemente le va a contrapelo. El es una persona de centro, siempre lo fue, siempre lo será. Se le ve extraño traicionando las banderas cristianas de su propio partido. Como que no le sientan la píldora eventualmente abortiva, el matrimonio gay, la excesiva educación estatal, el amor incondicional por el Estado grasoso, el odio y desconfianza a los empresarios (entre los que está parte importante de su pasado). Por eso no acepta los debates ni las entrevistas difíciles, porque no tiene cómo responder. Además debe dar explicaciones de su gobierno, y de por qué no hizo lo que hoy propone. En fin, está en un callejón sin salida.

Lo relevante para la Concertación es ahora la pelea del Congreso, preparándose para ser oposición, y donde la DC ha cedido demasiado. Los radicales fueron visionarios. El escenario político cambió, y aún puede volver a hacerlo.

jueves, 20 de agosto de 2009

El “foquismo” de la CAM.


El “foquismo” de la CAM (*)
Gonzalo Rojas Sánchez.

Tiene cara de mono, tiene pelo de mono, tiene patas de mono; por lo tanto, es mono.

Así de simple y certero era el razonamiento de un buen amigo cuando comenzaba a analizar una situación de aquellas que las personas timoratas llaman complejas, y de las que se alejan, simplemente porque definirlas es riesgoso. Sí, son realidades peligrosas, porque develar su verdadera naturaleza es quedar comprometido.

No faltaba quien le argumentara a mi amigo que lo que parecía un mono, no lo era en realidad, porque debajo había una piel de cordero. Él contestaba entonces: bien curioso que esa mansa ovejita quiera presentarse como un agresivo simio. Por algo será, concluía.

La CAM, ¿es sólo un complejo fenómeno inserto en otro de aún mayor complejidad llamado “reivindicaciones de la etnia mapuche”? ¿O es un simple mono con navaja?
Si se ha seguido con interés lo que los medios de comunicación nos muestran en estos días, si se sabe distinguir un simio de una oveja (y, de paso, se descarta que un mono sea algo muy complejo), no cabe seguir con eufemismos: la CAM es un caso típico de “foquismo” guevarista.

Su actuar está descrito a la pata de la letra en los manuales guerrilleros del Che. Ahí se recuerda que la revolución es una actividad tan vital como caminar o hablar; que, para eso, deben constituirse a través de la guerrilla focos de acción violenta —uno, diez, cien Vietnams—, los que pondrán de rodillas a los regímenes en que se instalen.

El patrón de acción concreta —insistía Guevara— puede repetirse de un lugar a otro, y dará siempre resultado. El foco violento debe ser al mismo tiempo militar y político, pero ante todo, es antropológico, porque el Che animaba a sus ejecutores a convertirse en perfeccionadas máquinas de odio y de muerte, capaces de superar por esa vía la postración moral del hombre explotado. El foquismo, para el barbudo argentino, era la fundamental toma de conciencia de que la vida es lucha, conflicto del que saldría el hombre nuevo.

Justamente para eso han estado disponibles las FARC: para generar otro nuevo foco, esta vez en Chile y por vía étnica. Y a Colombia han acudido los líderes de la CAM.

Por lo tanto, es mono.

Y, por cierto, amables han sido también los europeos —italianos, vascos y franceses— que han asesorado reiteradamente a la CAM. Seguramente, el influjo que hace medio siglo tiene en Europa Frantz Fanon, el teórico martinico-argelino de la violencia, se ha transmitido ya a los líderes de la Coordinadora.

Desde la psiquiatría, Fanon imaginó una terapia colectiva para salvar al mundo. Estimaba que los pueblos inferiores son vistos como peligrosos por los superiores, y por eso los explotan, los condenan; gracias a eso, los inferiores aprenden a odiar su propia condición.

El condenado —agregaba Fanon— necesita redimirse y debe hacerlo por la violencia, a través de la cual se hará humano. En esa lucha, el campesinado tiene mayor potencialidad de hacer la revolución violenta que el condenado urbano, porque no tiene nada que perder y todo que ganar, afirmaba Fanon. Sólo la revolución inventará, descubrirá y creará un hombre nuevo y total, y así los condenados salvarán al mundo entero, concluía.

Lo tenía clarito el joven comunero entrevistado en televisión días atrás: “Daré mi vida por las luchas del pueblo mapuche”, decía con la misma convicción de un cubano en la Sierra Maestra o de un argelino en su lucha contra Francia.

Mientras tanto, el Gobierno sigue pensando que el problema es complejo, y manda una comisión.

La iniciativa será inútil si no se tiene voluntad de aislar el foco: darle su importancia al mono, quitarle la navaja y ponerlo en cuarentena. Por ahí comienza la búsqueda de una auténtica solución a los problemas de la etnia mapuche.

(*)CAM, Cordinadora Arauco Malleco, agrupación que se ha adjudicado
casi todos los atentados de sectores radicalizados Mapuches.

Esta publicación corresponde a la columna de los miércoles
del Profesor Gonzalo Rojas en Diario El Mercurio.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Lagos quiere volver, por Sergio Melnick.


Lagos quiere volver,
por Sergio Melnick.

Asombrosa la vuelta de Lagos a la política nacional. Entró dándole una bofetada a Frei, que ya está en el suelo, al sostener que en esta campaña no había propuestas de futuro por ningún lado. Pareciera que él es el único inteligente del país. ¿Estará tratando de volver? Paulsen lo volteó, mostrándole que al menos dos candidatos, de la Concertación, proponían nada menos que nuevas constituciones, cuando él mismo había sostenido que la por él modificada era casi una obra de arte.

Sistemáticamente trató de ningunear a Eichholz, hasta el extremo miserable de tratarlo de “hijo” —léase niño—, intentando ponerse en otra altura. Sin nunca rebatirle las cifras, le decía que estaba equivocado, que hacía un mal manejo de éstas. Hoy hasta los mismos economistas de la Concertación reconocen que se ha ido perdiendo dinamismo económico y competitividad. Prometió que seríamos un país desarrollado para el 2010, que crearía 200 mil empleos por año, nada de lo cual ocurrió.

A renglón seguido, Lagos usa las cifras, como Velasco, de manera Mickey Mouse. Dijo que había que subir los impuestos y comparó con países desarrollados. Pero él compara peras con manzanas, ya que en Chile hay concesiones que se pagan directamente, hay jubilaciones que se pagan directamente, igual en salud. Es decir, las prestaciones de los impuestos son muy diferentes a las de esos países. La tasa real de tributación implícita y comparable es mucho mayor. Por eso mismo es que Chile ha perdido vigor económico. Se gasta cada vez más, pero no se produce.

Por supuesto, Lagos le dio otra bofetada a Bachelet. Ahora los trenes son culpa de ella, tal como lo dijo con el Transantiago. ¡Qué cobardía tan grande! Omitió recordar que prometió que su proyecto haría rentable a EFE desde 2006, cosa que fue 180 grados al revés. Eso, sin considerar las enormes irregularidades de la gestión, hoy en los tribunales.

Igual prometió que el Transantiago se autofinanciaba; la verdad ya la conocemos.

Por cierto no se atrevió a las primarias, ya que quería huevos calados. Frei tuvo más coraje que él. Descalificó a los dirigentes de la Concertación con su peccata minuta. Ha dicho que la política chilena lo aburre. Su librito de campaña pasó sin pena ni gloria. Su defensa del puente Chacao fue vergonzosa, nuevamente engañando con las cifras. Había unos US$ 300 millones implícitos comprometidos por el gobierno en la garantía de tráfico, más allá que hubiese una inversión privada de una parte.

Se rió sarcásticamente del tema Tribasa, en que todo el país informado sabe la verdad.

Se olvidó de los sobresueldos y el MOP-Ciade, y que tiene ex ministros declarados culpables. Se olvidó de los pagos adicionales a las concesiones. Se olvidó de los spots ilegales del AUGE, la jornada escolar implementada a medias, la pésima implementación de la justicia familiar.

Se olvidó del escándalo de las cárceles licitadas, que no sólo no se han hecho, sino que han costado fortunas adicionales. Se olvidó del uso de las platas de los PGE, del “jarrón” de la Corfo. Su trabajo en delincuencia fue casi inexistente, y Bachelet debió cancelar los programas de comuna segura, porque eran inoperantes y caros. En distribución del ingreso no avanzó un milímetro, y las casas “Chubi” siguen como un mal recuerdo. Ya nadie se acuerda, al parecer, del mal manejo de Chiledeportes, la grosera intervención electoral de Indap, las aulas tecnológicas, el puente Loncomilla, las irregularidades del Sence, y tantas otras cosas. No es baladí que Jorge Schaulsohn, fundador de la Concertación, llegara a hablar de una ideología de la corrupción.

Para rematar, sostiene de manera absurda que la era de los mercados ha terminado, que el mundo va a un nuevo estatismo. Es más, habla de una “línea divisoria” que no se puede pasar, recordando las odiosidades de los 60. Lo cierto es que los mercados siguen más vigorosos que nunca, que el Estado no es lo mismo que el gobierno, y que se necesitan mejores regulaciones, no mayores. La verdad es que los reguladores fallaron, igual que como se le escapó el jarrón de la Corfo.

Entonces, ¿a título de qué nos viene a dictar cátedra y a culpar a todos los demás de sus propios estropicios? Hay límites.

martes, 18 de agosto de 2009

Marco y el futuro de la Concertación, por Cristina Bitar.





Marco y el futuro de la Concertación
por Cristina Bitar.

La encuesta publicada por La Segunda el viernes recién pasado confirma una tendencia que se percibe en todas partes: la candidatura de Marco Enríquez-Ominami viene en alza; ya le pisa los talones a Eduardo Frei, y la posibilidad de que en la próxima elección presidencial el candidato de la Concertación resulte tercero es cada vez mayor. El impacto que ello tendría en el futuro de esa coalición es un tema interesante de analizar, porque esta elección, como ninguna otra en el pasado, parece marcar el fin de un ciclo de nuestra historia. En el cierre de ese ciclo, una nueva Concertación, la probable desintegración de la DC y un gobierno de la Alianza son los tres elementos que conforman un escenario tan atractivo como difícil de predecir.

Como nunca antes, hoy se aprecian actitudes que, desde dentro de la coalición oficialista, parecen mirar hacia un objetivo político de largo plazo que se antepone al resultado electoral. Digámoslo con claridad, el senador Girardi y la dirigencia del PPD están actuando de una manera que sólo puede llevar a concluir que no quieren el triunfo de Frei. Ellos parecen preferir, primero y claramente, el triunfo de Marco o, de no ser eso posible, que al menos llegue a segunda vuelta. Las consecuencias de ese resultado son predecibles: al día siguiente de la derrota de Frei en primera vuelta, el PPD y el candidato díscolo forman una plataforma de gobierno común, en la que el resto de lo que hoy es la Concertación, y especialmente la DC, pasan a ser los invitados de piedra. Políticamente, la renovación de Marco consiste en desprenderse de Frei y todo lo que él representa. La DC queda bastante a la deriva, entre una opción de derecha de la que sus dirigentes, especialmente los más jóvenes, se sienten a una distancia irremontable, y, por otro lado, una nueva alternativa de izquierda que los repudia por su conservadurismo valórico.

Hace un tiempo en la DC se decía que la mayor aspiración política de la derecha, especialmente de la UDI, era que ellos desaparecieran. Pero en algún momento, de manera imperceptible, comenzó a desarrollarse al interior de la propia Concertación un proyecto que mira hacia el futuro y que plantea un modelo en el que las opciones políticas son, por un lado, un referente conservador y capitalista, y por el otro, la alternativa de una sociedad agnóstica —más que liberal— y económicamente socialdemócrata. En esa dicotomía, la DC no existe, y si en algún momento jugó un rol para construir una coalición mayoritaria en un país fuertemente conservador, ese rol ya no es necesario. Más aún, es un obstáculo para impulsar la agenda de una izquierda del siglo XXI.
La presión a Frei para que hable del aborto, del matrimonio homosexual y de la agenda progresista no es más que una suerte de “suicidio político asistido” en que el candidato DC pierde, por un lado, a buena parte de su electorado conservador, que prefiere a Piñera, y, por el otro, a una parte de su electorado de izquierda, que prefiere a un candidato como Marco, que no sólo está dispuesto a “debatir” el matrimonio homosexual, sino que es partidario de él. Ahí, en ese mar de la indefinición, naufraga Frei y comienza a nacer una opción diferente, que nada tiene que ver con los códigos del Chile del siglo XX, sino que plantea otras opciones.

En el fondo, de esto dan cuenta los números de la encuesta del viernes. La Concertación está dividida, el proyecto de Frei ya no representa al arco iris y más bien parece jugar el rol del sacrificio necesario para el nacimiento de una nueva era, que Marco representa mucho mejor que él.

lunes, 17 de agosto de 2009

Mucha palabrería vacía de La Moneda.



“Nadie puede pedirme que sea neutral. Por eso digo que Eduardo Frei es mi candidato. Y la mejor manera de que este proyecto que han llevado a cabo cuatro Gobiernos de la concertación continúe, es eligiendo al candidato de la concertación”.
Michelle Bachelet en entrevista de Raquel Correa, Diario El Mercurio.

Lamentablemente pareciera que la Presidente Michelle Bachelet confunde los valores, es completamente legítimo que ella tenga una opción preferente por el candidato de su conglomerado político, lo que no es legítimo es que ella emplee su cargo, sus actividades públicas y los recursos del Estado para lograr el fin de apernar a su coalición en el poder.

Como ella dijo muy bien, la política es necesaria para la democracia, pero creemos necesario precisar que la Gobernante dejo la frase trunca, pues la democracia se desprestigia y se desperfila cuando el Gobierno deja de ser “despersonalizado” y transforma a la Autoridad máxima del país en el vocero de alguna de las opciones sometidas a la voluntad ciudadana.

La Presidente dijo que hay un “proyecto” que han llevado a cabo los cuatro Gobiernos de la concertación, nosotros no hemos podido dilucidar cual es ese proyecto, pues hemos tenido Administraciones que no han hecho nada, lo que ha sido su única virtud, como fue el caso de Patricio Aylwin. Otros que lo han hecho todo mal, como Frei.

Hemos tenido periodos socialistas, como el de Lagos, que han exacerbado el capitalismo y han desnacionalizado todo el sistema de transporte, carreteras, caminos, puertos y Aeropuertos, o Gobiernos como el propio de ella, el los que han imperado los “voladores de luces” y se han empleado los recursos del pueblo con afanes electoralistas.

La Presidente planteó, interviniendo claramente en la política cotidiana, que “el cambio por el cambio” de Enríquez Ominami “no tiene sentido” y refiriéndose a Piñera insistió que “no da lo mismo quien Gobierne, y el proyecto de país que representa la Concertación es el que le hace bien a Chile”, advirtiendo que es bueno separar la política de los negocios.

Como hemos repetido en innumerables ocasiones creemos que la Presidente Bachelet vive en un mundo de fantasía, que sus asesores le están ocultando la realidad de lo que pasa en el país y lo que sentimos como más grave, están usando los recursos Fiscales para comprarle simpatía e intervenir en el proceso eleccionario.

A nuestros amigos y amigas creemos importante recordarles que el proyecto de la concertación no ha cumplido ninguna de las promesas que ha hecho, ni tan siquiera esa primera en que nos ofrecieron que la “alegría ya viene”, que han dejado al país lleno de frustraciones y le tienen con una legión de cesantes.

sábado, 15 de agosto de 2009

Democracia traicionada.


Democracia traicionada.

La democracia ha sido traicionada precisamente por aquellos que se auto erigieron en sus defensores y que una vez en el poder quisieron imponer “autocráticamente” sistemas totalitarios que transformaran a grupos de poder, sus partidos, en los únicos intermediarios entre la voluntad popular y sus ilegitimas aspiraciones.

Han usado la defensa de los valores más profundos del ser humano, sus creencias religiosas, su amor por la Patria, los afanes de justicia social y las necesidades apremiantes de los más humildes para transformarse en la nueva clase dominante y en ricos de nuevo cuño.

Con un discurso populista han logrado que las masas les sigan en su aventura, en la que nunca delatan sus torvos propósitos antes de “encaramarse”, por la vía legal, en las posiciones dominantes del poder Ejecutivo o del Legislativo, para una vez encumbrados comenzar a mostrar su verdadera faz.

Casos de este tipo tenemos en la historia del mundo por montones, baste recordar a un Adolfo Hitler o a un Manuel Zelaya, en el exterior, o hacer memoria sobre lo que sucedió en Chile en los negros mil días en que Gobernó la unidad popular con Salvador Allende a la cabeza.

Hoy los totalitarios mantienen sus mismas aviesas intenciones, pero envuelven en bonitos y engañosos programas sus propósitos, actuando como los dueños de nuestros países, designando inclusive a quienes les sucederán en el poder, utilizando para ello el incontrarrestable peso del aparato estatal.

Sus secuaces llegan a las empresas del estado como amos y señores, las mal administran en el mejor de los casos, llenan la Administración con sus amigos o parientes, usando el dinero de la ciudadanía como si fuera suyo propio o simplemente llevándoselo para la casa.

Intentan corromper el alma de nuestros conciudadanos con dádivas, ciertamente pagadas por los mismos beneficiarios con impuestos inmensos, o con cargo a las utilidades que producen materias primas requeridas por el mundo, como el petróleo o el cobre, que logran altos precios.

Con su publicidad y propaganda deconstruyen los valores fundamentales de las naciones, debilitan a la familia, fomentan costumbres exógenas y nos convencen que actitudes grotescas son la señal inequívoca del modernismo o del progresismo del que hacen gárgaras.

Han resultado ser unos excelentes alumnos de las teorías de Antonio Granchi, son los legítimos herederos de la máquina publicitaria que invento Joseph Goebbels para el nazismo, son una copia, mejorada en el cinismo, del Partido Revolucionario mexicano que gobernó 70 años con mano de hierro, hablando de democracia.

En esencia son liberticidas, pues sus malas intenciones y las prácticas amorales con que llevan a cabo su participación en la política no solo desacreditan a quienes participan en ella, sino que, más grave aún, son una puñalada por la espalda a quienes de verdad defienden como un valor intransable las libertades ciudadanas.

Nos hemos equivocado, todos los pueblos del mundo en innumerables ocasiones, los chilenos al menos cinco veces, cuatro de las cuales han sido consecutivas, es de esperar que no caigamos nuevamente con la consigna de un Estado más fuerte, pues sin duda haciéndolo estaremos forjando las cadenas con las que nos quieren aherrojar.

viernes, 14 de agosto de 2009

Esa creciente fealdad, Por Gonzalo Rojas Sánchez.


Esa creciente fealdad,
Por Gonzalo Rojas Sánchez.

El metro de las 8 de la mañana es un espanto. Decenas, cientos de jóvenes exhiben -otoño, invierno y primavera- sus aspectos más descuidados (o sutilmente desarreglados).

Uno confesaba que lleva 7 años sin peinarse; sí: 7 años, o sea desde algo así como segundo medio. Cuántas veces a la semana se duchan, es otro tema, pero dícese por ahí que hay algunos que sólo día por medio. Muchas caras están manchadas con esas pelusillas de un par de semanas que se parecen a una barba tanto como el gatito Misifús a un puma.

En las muñecas acumulan numerosas cintitas de cuanta actividad han hecho (ojalá se correspondan con certificaciones futuras) y muestran aritos varios que perforan casi todo lo visible.
Las camisas y poleras suman varias capas; a veces los pantalones se sujetan a mitad de los gluteos; las zapatillas acumulan miles de kilómetros de uso y la mochila es de marca, pero debe estar rota y llena de costuras.

De las bellas doncellas, no comments.

¿Porqué tanta fealdad? No hay mayor misterio y sí hay vías de solución.

En primer lugar, el egoísmo. Así razonan: me importó yo y me importan las que se encandilan con este aspecto de Raskolnikov de pacotilla. En segundo lugar, la comodidad: limpiarse, mostrarse armónico, toma plata y tiempo. Una tercera razón es la tendencia rupturista: piensan que aunque hay cien mil tipos igualmente desaseados, hay dos millones subyugados por las formalidades. Pero, sobre todo, el desorden interior: vidas con erróneas jerarquías y desajustes del alma, que se reflejan en el caos y la fealdad exterior. ¿Siempre es así? No, pero muy frecuentemente sí.

Sólo si se intenta sacarlos del egoísmo, la comodidad, el rupturismo y la anarquía habrá algo más de belleza y respeto por las formas que agradan y alegran.

jueves, 13 de agosto de 2009

Más Gobierno, menos Patria, por Gonzalo Rojas Sánchez.



Más Gobierno, menos Patria,
por Gonzalo Rojas Sánchez.


En sus casi 200 años de existencia, nuestras Fuerzas Armadas han vivido sólo algo más del 10 por ciento en estado de guerra. La última contienda civil en que participaron fue en 1973, y para encontrarlas combatiendo en una guerra exterior, hay que remontarse casi 130 años. Nuestras Fuerzas Armadas, por lo tanto, han existido fundamentalmente como instituciones en tiempos de paz.

Generaciones enteras de uniformados, desde el día que entraron a su escuela matriz hasta el momento en que fueron llamados a retiro, han sido hombres y mujeres plenamente insertos en las relaciones propias de una sociedad pacífica.

Y esos soldados, marinos y aviadores, ¿quedaron frustrados por no disponer de una batallita o dos para consumar sus habilidades teóricas en el fragor del combate cuerpo a cuerpo? Por el contrario, ya que con la paz se ha cumplido su más íntimo anhelo: custodiar los bienes superiores de la Patria, garantizarlos para los chilenos de hoy y de mañana, honrando, además, la memoria de los que hicieron lo mismo ayer.

Por cierto, la izquierda marxista nunca ha entendido algo tan sencillo, porque todo lo embrolla. Para que los militares calcen con sus tesis, hay que adjudicarles una estructural tendencia a ser agentes de las clases opresoras en la tarea de represión de los legítimos anhelos revolucionarios del pueblo. Ningún marxista lo duda: desde cadetitos, los uniformados son de derecha.

Falso: militares, marinos y aviadores son, simplemente, de la Patria. Sus vínculos afectivos más íntimos quedan establecidos por esa corriente misteriosa que llaman vocación de servicio a Chile, y se conectan con la bandera, los héroes, el territorio, la familia, los restantes símbolos, la historia y, sobre todo, con el chileno silvestre, al que el cabo de infantería, el hombre de mar y el sargento mecánico reconocen como a un igual.

El Estado les queda chico a los uniformados; el Gobierno, para qué decir, ya que es una minucia que cambia cada cuatro años; y, todavía más, las izquierdas, los centros y las derechas les parecen simples jueguitos de guerra de civiles que nada entienden de conflictos verdaderos.

Pero Patria no es para el militar cualquier cosa, ni lo es para el marino ni para el aviador. Para el hombre de gris, es el Ejército, y para el de azul marino, la Armada, mientras que para el que surca las alturas, se llama FACh. La Patria comienza para cada uno en su propia institución; ahí se cultiva todo lo que de noble aquélla tiene, hasta el punto de que el primer sinónimo de cualquier uniformado es justamente ése: patriota.

Pero para las izquierdas también es inaceptable que haya instituciones que custodien intangibles que no puedan ser sometidos al escrutinio electoral. Vamos a remodelar esas instituciones, entonces, fue la consigna teórica de los 90 y ha sido un propósito efectivo en el actual milenio. La tarea ha abarcado nuevos planes de formación de oficiales, algunos de ellos en manos de universidades con declarada vocación “progre”; la reformulación de criterios de liderazgo y mando; la humillación del papel histórico que jugaron en la segunda independencia de Chile en 1973; en fin, hasta la transformación de los nombres, porque del Ejército de Chile se ha derivado ya en el Ejército chileno y se va llegando de a poco al Ejército de los chilenos.

Ahora la tarea de zapa, ya anunciada meses atrás, pretende consagrar un nuevo mando, mucho más gubernamental, mucho menos institucional. Más Gobierno, menos Patria.

Porque, dejémonos de cosas, el último propósito de todos estos cambios consiste en lograr un mayor control gubernamental de las Fuerzas Armadas en tiempos de paz. Así, quizás nunca más podrían esas instituciones, en el nombre de la Patria, ejercer el derecho de rebelión.