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sábado, 29 de enero de 2011

Allende ¿un demócrata?

( Salvador Allende practicando argumentos
democráticos con la metralleta que le regaló
Fidel Castro, el chacal del Caribe).


Allende ¿un demócrata?


Se nos ha tratado de vender la imagen de Salvador Allende como la de un demócrata, de un Republicano, de un defensor del pueblo que fue “asesinado” por el criminal pinochetismo.


La realidad que nos muestran los hechos es totalmente diferente, salvo que efectivamente llegó al poder de manera legítima, aunque en el ejercicio del poder se transformó en ilegitimo.


Allende, para acceder a La Moneda, firmo un pacto Constitucional con la democracia cristiana, por motivos “estratégicos” según el mismo lo declarara posteriormente.


En el Gobierno de Allende se utilizaron los “resquicios legales”, se formaron grupos armados, se trató de dominar al pueblo por el hambre.

La Constitución y las Leyes se transformaron en un mero artículo de decoración, se sembró las odiosidades y la división entre los chilenos, se destruyó la economía.


La educación y la salud se transformaron en una chacota que vivía en paros o manifestaciones despreocupándose de las necesidades de la gente.


La inseguridad y el matonaje oficialista se transformaron en sensaciones permanentes, la gente salía de sus casas sin tener claro si volverían a ver a sus familias.


La Justicia fue sobrepasada, se le negaba el auxilio de la fuerza pública para cumplir sus fallos y se les insultaba por la prensa amarilla manejada desde el Palacio de Gobierno.


En el Gobierno de Allende se trasgredieron sistemáticamente los derechos humanos de millones de chilenos, de manera brutal, lo que hace imposible aceptar la deificación que se hace de él.


Baste recordar que el Propio Allende reconoció que quedaba harina, para hacer pan, para sólo un par de días y comida, costaba encontrar y era cara.


Usando la industria, casi toda en forma ilegal en manos del Estado y el sistema de distribución se creó un mercado negro que florecía ante las necesidades populares.


Llevado el país a un punto sin retorno, en el que los termocéfalos de la izquierda querían una sangrienta guerra civil, Allende, para no enfrentar el juicio popular se suicidó.


Antes de descerrajarse un tiro trató, por medio de Radio Magallanes, que sus cordones industriales salieran en su defensa, pero estos hicieron mutis por el foro.


Definitivamente Salvador Allende no fue un demócrata, fue un intento de dictadura tipo castrista, que no alcanzó a realizar, que paso a llevar los derechos de los chilenos y pisoteó todas las Leyes del País.



viernes, 28 de enero de 2011

El peor enemigo de EE.UU, por Roberto Ampuero.


El peor enemigo de EE.UU,

por Roberto Ampuero.


Se aguardaba con expectativas la cuenta del Presidente Barack Obama sobre el estado de la nación. ¿Tendríamos de vuelta al político inspirador de la campaña o se mantendría el mandatario del mensaje frío y cerebral? Nos reencontramos con el líder inspirador. Pero la relevancia de su mensaje estuvo en que articuló su visión para reducir el endeudamiento fiscal, crear puestos de trabajo, mejorar la educación e invertir en tecnologías del futuro. También se refirió a la necesidad de reformar el Estado, a la amenaza china para la supremacía de EE.UU., y a la urgencia de recomponer la unidad nacional.



Los dos últimos aspectos merecen atención adicional. En rigor, la reflexión profunda sobre la amenaza de China a la supremacía económica, científica y militar de Estados Unidos se ha circunscrito al ámbito académico y de especialistas. Obama afirmó que muchos ciudadanos están desorientados y frustrados, pues la globalización les "cambió las reglas en mitad del juego", liquidando empresas legendarias. Sospecho que muchos políticos se ven superados asimismo por las nuevas reglas. Me pregunto si ellos saben lo que está en juego, comprenden la vertiginosa dinámica tecnológica del planeta e intuyen su rumbo futuro. Obama no empleó ante China la política del avestruz y demandó acuerdos para relanzar al país en tecnología, infraestructura y educación.



Es interesante la precisión con que la Casa Blanca asume los retos y propone soluciones basadas en la convicción de la excepcionalidad estadounidense y su optimismo histórico, así como en la fe en la capacidad individual y el rechazo al Estado, que la mayoría estima limitante para la libertad individual. Es llamativa la heterodoxa mezcla entre los ideales y mitos de la gran narrativa de EE.UU., por un lado, y las estrategias concretas, basadas en inversiones, conocimiento y tecnología, por otro. Pero lo inquietante para un chileno de mi generación es ver cómo se ha ido destruyendo la cultura del diálogo político en EE.UU. en los últimos años. La polarización alarma, pues uno sabe que a nada bueno puede conducir.



Hoy, en EE.UU., más que reinar la discusión de contenidos políticos y visiones de futuro, se impone la descalificación y caricaturización del adversario. Más que el debate con argumentos, prima el choque de credos en donde la irracionalidad -especialmente en la oposición- gana la mano. Más que el análisis racional, se impone el reduccionismo al calor de frustraciones ante el desempleo, el ascenso de China o la incapacidad de los políticos para lograr consensos. Es lamentable comprobar cómo se envenenó la discusión política, se etiqueta al adversario y se polarizan periodistas de radio y televisión con millones de seguidores. Para algunos periodistas, su misión no consiste en informar, sino en convencer al público de su agenda partidaria e ideológica. La profunda división entre conservadores y liberales de hoy puede atribuirse tanto a políticos populistas como a periodistas convertidos en propagandistas. Creo que en el Chile de hoy no habría receptores para el periodismo ultraideológico que practican megaestrellas de la radio o televisión de EE.UU., programas que en su tenor me recuerdan la virulencia de los otrora diarios Puro Chile y Tribuna.



A Obama le urge reinventar a EE.UU., adaptar al país con los retos y recuperar la unidad nacional. Durante su discurso, numerosos parlamentarios evitaron sentarse en bloques y se mezclaron con sus adversarios subrayando que, más allá de sus militancias, integran una misma nación. La tragedia de Tucson, donde murieron varias personas y quedó gravemente herida una diputada demócrata, víctimas todas de un desequilibrado armado y envenenado además por una odiosa atmósfera política, condujo a ese gesto simbólico y unitario. La tarea de EE.UU. es enfrentar los grandes desafíos que lo aguardan, pero antes que nada debe ser capaz de recuperar la unidad nacional y el debate respetuoso de ideas.


jueves, 27 de enero de 2011

Democracia de las carambolas, por Gonzalo Rojas Sánchez.

Democracia de las carambolas,

por Gonzalo Rojas Sánchez.


Carlos Larraín, Gonzalo Uriarte y Cristián Letelier son excelentes personas, pero qué pena que hayan llegado a ocupar sus nuevos cargos mediante la democracia de las carambolas.


En cada partido el procedimiento ha significado dos rebotes: un nuevo ministro es reemplazado en el Senado por un concejal y éste, en su municipalidad, por un candidato que no fue electo; en el otro caso, la carambola pudo ser incluso más larga (sólo faltó un tercer bote): la senadora abandona su cargo y es reemplazada por un diputado, y éste por un ex candidato en otro lugar (si hubiese sido también un concejal, el procedimiento habría tenido el máximo de carambolas posibles).


Seguro que los tres designados al Parlamento van a hacer grandes aportes en la promoción de la vida, de la familia, de la buena educación, de la ética pública, pero es lamentable que su legitimidad pueda ser cuestionada por el modo en que han accedido a sus cargos. Ahora hay dos senadores liberales menos, pero... ¿podrán los parlamentarios reemplazantes validarse fácilmente en la Cámara Alta?


La falla no es del sistema, porque perfectamente se pueden usar las escaleras cuando el ascensor no da garantías. Es lo que hacen miles de candidatos en cada elección municipal o parlamentaria: suben trabajosamente peldaño a peldaño.


Pero esta vez se prefirió el ascensor. Lo escogió el Presidente, lo usaron los actuales ministros Allamand y Matthei (y lo pide Longueira), lo aceptaron los nominados y lo hicieron andar los partidos que los respaldan. O sea, lo validaron el conjunto de personas que lo habían criticado como un mecanismo perverso y que incluso habían dudado de su constitucionalidad en el caso Tohá. Ahora, por una simple cuestión de sentencia formal, olvidaron todas las razones de fondo que esgrimían para rechazar esos ascensos que tanto se parecen al del sargento convertido en general.


Hay quienes consideran a la democracia una forma de vida. Para ellos, un despropósito como el cometido quizás tenga un valor menor, porque supuestamente hay otros mil actos con los que practican su comportamiento democrático.


Pero para quienes ven en la democracia una forma de administrar y dividir el poder mediante la participación de los ciudadanos, esto es muy grave. Si la democracia es considerada por los partidos de la Coalición sólo un mecanismo, sólo un conjunto de procedimientos -y en buena hora la miran así-, es grave que esos mismos procesos sean degradados del modo que hemos presenciado.


Son cientos de miles los jóvenes que están sin inscribirse, sin participar en las elecciones y que miran ahora a sus mayores y con toda razón pueden decirles: tontitos, ¿de qué les sirve votar si sus parlamentarios deciden no cumplir con sus períodos y a sus reemplazantes nunca los eligieron? Linda señal política y ética la que se da sobre el valor de la palabra empeñada...


Para salir de este embrollo, ¿no se podría, por ejemplo, seguir la sugerencia de Patricio Zapata, o quizás llevar a plebiscito al eventual reemplazante -si se consolidase la nefasta posibilidad de renunciar a un cargo parlamentario para ser ministro- pidiendo para validar al postulante al menos el 66% de los votos obtenidos por su lista en la anterior elección?


miércoles, 26 de enero de 2011

…Y la delincuencia bajó, por Eugenio Guzmán.


Y la delincuencia bajó,

por Eugenio Guzmán.





Cuando hace un par de semanas escribí sobre el tema de la delincuencia, un amigo me llamó y me comentó que un honorable diputado había dicho por twitter que mi artículo demostraba que yo “no sabía nada del tema”. Como no estoy conectado a twitter y por el momento no estoy con tiempo ni tampoco disposición a hacerlo, le señalé que la juventud del honorable era probablemente la principal razón de su exabrupto y argumentación ad hominem (quienes conocen del tema saben de mis publicaciones, incluso aunque puedan no estar de acuerdo).



Bien, tal como lo aseveré en su oportunidad, lo esperable era que la tendencia a la baja en la victimización se mantuviera y 2010 terminara en niveles inferiores a 2009. Al respecto, las últimas cifras del índice Adimark-Paz Ciudadana así lo confirman. Las razones pueden ser múltiples, pero un hecho interesante es que el punto más álgido en la década fue 2004, produciéndose posteriormente una baja de 2,6 puntos porcentuales en 2005, la que se mantuvo prácticamente invariable hasta 2009, cuando vuelve a bajar nuevamente, sólo que esta vez 4,5 puntos porcentuales en relación a junio de 2009, aunque haciendo la salvedad de que se trata de distintos períodos estacionales.



Ciertamente muchos factores inciden actualmente: las señales de la autoridad, la confianza atribuida al Gobierno en esta materia, aumento de la población carcelaria, disminución del desempleo, aumentos de eficacia policial, etc.



No obstante, también podría pensarse que se trata de un ciclo, tal como ocurrió entre 1986 y 1988, y 1988 y 1991, al menos en lo que respecta a las tasa de denuncias de robos. Y en consecuencia podría volver a repetirse otro ciclo, después del cual las tasas seguirían aumentando. La verdad, es difícil saberlo. No obstante, el hecho de que el porcentaje de casos denunciados vengan subiendo indicaría que hay más confianza y, por lo tanto, lo que llamamos «cifra negra de delincuencia» (diferencia entre denuncia y delitos cometidos) sería menor y, en consecuencia, si éstas (las denuncias) se mantienen inalteradas o caen, entonces las cifras reales (delitos) disminuirían.



Lo cierto es que, cualquiera sea el caso, estos resultados constituyen buenas noticias para el Gobierno. Por lo pronto, hacen más factible la meta que se propuso la autoridad y, dado que la encuesta muestra que los índices de alto temor disminuyen, ello indica que al menos podría estar aumentando la credibilidad.



Sin embargo, existen dos desafíos. El primero tiene que ver, como ya lo he mencionado en otras oportunidades, con la comunicación de los logros en la materia. El segundo es seguir aumentando la confianza.



Ello no es tarea fácil. Por lo pronto, Chile se encuentra entre los países con niveles de confianza interpersonal más bajos del mundo (World Value Survey), superando sólo a países como Brasil, Perú o Ghana, y en contraste con Japón, Estados Unidos, Finlandia, Suecia o Noruega. De hecho, durante 2010 la Universidad del Desarrollo llevó a cabo dos encuestas sobre confianza y capital social en las regiones Metropolitana y VIII, teniendo como objetivo analizar los efectos en el tema del terremoto; la diferencia claramente no favorecía a Santiago, donde sólo el 6% de las personas señalaba que se podía confiar en la mayoría de las personas, versus el 16% que lo indicaba en Concepción.



Ahora bien, ¿por qué es importante la confianza interpersonal? La respuesta radica en que, mientras mayor sea ésta, mayor esperaríamos que sea la disposición a cooperar con los vecinos, incluido cooperar en la prevención y control de delito. Tan importante es aquello, que permitiría también una mayor colaboración con las policías. Y sin denuncias, sin información, los sistemas de control del crimen difícilmente funcionan.



Es en este sentido que el actual gobierno tiene una tarea muy valiosa que desarrollar al respecto. Se trata de uno de los pocos objetivos, junto con la reducción de la pobreza, que tienen un alcance transversal.

martes, 25 de enero de 2011

La energía nuestra de cada día, por Mario Montes.


La energía nuestra de cada día,

por Mario Montes.




Sin duda alguna el tema energético será uno de los que acaparará la atención del país, del continente y el mundo, porque en la misma medida en que comienzan a escasear o a subir los precios de los combustibles sólidos, se hace más importante la búsqueda de alternativas que tengan alta productividad, escaso impacto ambiental y sea de costo atractivo.



El tema se complica con las visiones ecológicas extremas, que se oponen a la producción de energía utilizando los recursos hídricos, pero, también rechazan las centrales termoeléctricas, a carbón y/o de ciclo combinado y tienen una seria resistencia a las centrales atómicas, lo que como es obvio disminuye las posibilidades de autoabastecerse de energía eléctrica.



Es cierto que existen las alternativas eólicas, la que utiliza el movimiento de las aguas del mar, la geotérmica y la solar, las que si bien es cierto se deben utilizar, con suerte podrían llegar a satisfacer un porcentaje de un 20% de las necesidades energéticas imprescindibles para pasar a una nueva etapa de desarrollo y que este sea sustentable.



Es cierto que la energía hidráulica requiere la inundación de grandes extensiones de terreno, pero también es cierto que puede satisfacer plenamente el aumento de producción energético, con una producción limpia, dado que Chile cuenta con inconmensurables posibilidades y facilidades para lograr los objetivos de crecimiento.



La energía atómica, de gran capacidad productiva, es descalificada por los peligros que se sostiene puede acarrear, sobre todo considerando la sismicidad de nuestro territorio, la energía de centrales térmicas es inmensamente resistida por la contaminación, por la quema de combustibles fósiles, a las zonas aledañas a estas fabricas.



Es cierto que sería maravilloso poder mantener la Patagonia como territorio semi virgen, sin las necesarias represas para producir la electricidad que necesitamos para el crecimiento, pero, nos parece que es más importante poder dar oportunidades a nuestros jóvenes, a los que sin crecimiento condenamos irremisiblemente a la miseria.



Pensamos que no hay que cegarse por la multimillonaria campaña publicitaria, Patagonia sin Represas, que se dice sería financiada por el multimillonario Douglas Tompkins, para convencernos de no usar la principal fuente energética que posee el país, garlito en el que han caído muchos ciudadanos aburguesados que no dejan de contaminar con sus autos y calefacción domiciliaria.



El tema energético, cuya determinación está pendiente, compete solamente a los chilenos, sin la intervención de Tompkins, que ha cortado las posibilidades de conectividad a nuestro territorio austral y que ahora insiste en ponernos en dificultades moviendo sus influencias, y dinero, para sepultar las posibilidades de desarrollo nacional.


viernes, 21 de enero de 2011

Educación de calidad, por Rodrigo Troncoso


Educación de calidad,

por Rodrigo Troncoso.



Debería proponerse mejorar la educación municipal y reformar o sacar colegios subvencionados con mal desempeño.



ESTA SEMANA, gobierno y oposición suscribieron un protocolo de acuerdo para avanzar en las reformas que se están impulsando desde el Ministerio de Educación. Los acuerdos nacionales en materia de educación son necesarios y positivos para el país, debido a que las transformaciones importantes van ocurriendo en horizontes más largos que los ciclos políticos. A esto se agrega la importancia en mejorar la igualdad de oportunidades y la movilidad social y contribuir al desarrollo del país.


En el acuerdo se aumentan significativamente los recursos entregados a la educación municipal. La experiencia reciente, así como varios estudios internacionales, muestran que no existe mucha relación entre los recursos destinados a la educación y los resultados en cuanto a mejorar la calidad de ésta. Es importante tener en cuenta que los aumentos de gasto no son logros en sí mismos.


Esto no significa que los recursos no sean necesarios, sino que la entrega de éstos debe ir acompañada de importantes cambios en los incentivos que enfrentan sostenedores, directores y profesores. Afortunadamente, se mantiene la mejor selección e incentivos de los directores, así como la posibilidad de remover a los docentes con mal desempeño. Sin embargo, si queremos mejorar la educación, cuesta entender la racionalidad de aumentar de cuatro a seis años el tiempo mínimo para desvincular a un profesor calificado como básico, o de poner trabas a la desvinculación de profesores sobre la base de evaluaciones descentralizadas. Es absurdo pensar que un director que necesite mostrar buenos resultados quiera desvincular a un buen profesor. Este tipo de trabas sólo puede beneficiar a malos profesores, a costa de generaciones de alumnos.


Previo al protocolo de acuerdo, la oposición entregó al gobierno su "Propuesta para mejorar la calidad de la educación parvularia, básica y media". En el informe existen puntos comunes con las iniciativas del Ministerio de Educación, además de temas importantes que no habían sido abordados, como la educación preescolar.


Sin embargo, en la propuesta de la oposición se manifiesta un error conceptual que es importante aclarar para poder seguir avanzando en un debate fructífero. Se propone a la educación pública, entendida como educación provista directamente por el Estado, como un fin en sí mismo, lo cual no es lo más adecuado, considerando que el objetivo principal debe ser que todos los niños accedan a una educación de calidad, siendo el cómo lograrlo el tema a debatir, a la luz de la evidencia científica y las opiniones de expertos.


El aumento de la matrícula de colegios privados subvencionados, junto a la disminución de la matrícula municipal, no debiera ser un problema en sí mismo. La preferencia por los colegios privados subvencionados es una señal sobre su desempeño. Por lo demás, la evidencia científica lo confirma: los colegios privados subvencionados entregan una mejor educación que los municipales, controlando por las condiciones socioeconómicas de los alumnos, a pesar de contar con menores recursos. Si el objetivo es mejorar la educación, debería proponerse mejorar la educación municipal y reformar o sacar colegios subvencionados con mal desempeño, pero no limitar la creación de alternativas de mejor calidad.

Piñera sale jugando una vez más, por Sergio Melnick.


Piñera sale jugando una vez más,

por Sergio Melnick.

2010 fue un año difícil, en que ni el Gobierno ni la oposición fueron capaces de establecer la agenda pública. El año, de una extraña manera, como que se mandó solo. Aun así hubo logros importantes para el Gobierno, pero que no fueron apreciados adecuadamente, vistos los resultados de las encuestas.

Nuestra “opinión pública” chilensis, sea lo que fuere que ésta significa, es muy particular. En nuestra cultura, no parecen interesarnos los datos, y nos movemos sólo con opiniones y emociones erráticas. Tampoco miramos las tendencias, sino sólo los eventos: el último de ellos es el que manda, y nada de lo acumulado vale. Además, la memoria social es muy frágil, especialmente en estos tiempos de altísima velocidad de cambios.

Por ejemplo, en la última encuesta Adimark, en que baja la aprobación del Gobierno y sube fuertemente su rechazo, el tema del empleo tiene 49% de rechazo y 43% de aprobación. Curiosamente, en 2010 se crearon más de 350 mil empleos, cifra récord de toda la historia de Chile. ¿Cómo entender tal contradicción?

El cambio de gabinete es interesante. La oposición se ha apresurado en señalar que ha fracasado un estilo de gobierno esencialmente técnico. Se equivocan medio a medio. El estilo no sólo se mantiene, sino que se refuerza. El gran símbolo de la tecnocracia es Golborne, quien ahora asume un segundo ministerio. A Transporte viene otro técnico sin trayectoria política. En Defensa siempre fue un político. Y en Trabajo la paradoja es que lo técnico es justamente ser un político, y de preferencia un economista con posgrado, como es el caso.

Lo relevante del cambio de gabinete es más bien la señal que da Piñera de acercarse a los partidos, algo que se le criticaba a voces: una decisión valiosa, que demuestra que el Presidente sí escucha. Ahora tiene nada menos que cinco presidenciables en su gabinete: Hinzpeter, Lavín, Golborne, Matthei, Allamand. La Concertación ni en sus mejores momentos llegó a ello. Esto hace más potente al gabinete, que ya lo era.

2011 es el año crítico de esta administración, ya que el siguiente viene con elecciones y ahí todo se complica. El año viene con viento a favor. La economía, la madre de todas las batallas contra la pobreza, está muy robusta, y se revertirá la mala herencia Bachelet-Velasco de caídas en la productividad e inversión. Está la reforma educacional que Lavín pasó con gloria y majestad, mejorando no sólo a la educación, sino el concepto de unidad nacional, ya que la oposición hizo un aporte valioso y fueron capaces de colaborar constructivamente. Todos juntos fueron capaces de enfrentar al Colegio de Profesores y cambiar el estatuto docente, en parte gran responsable de muchos de los problemas de la educación, que originó Ricardo Lagos. El gran desafío ahora es meterle mano a la educación superior, y dar pasos significativos en ciencia y tecnología. Hay que partir por desarmar el anquilosado consejo de rectores. Estimo que este año la izquierda movilizará fuertemente a los estudiantes universitarios contra el Gobierno. Eso ocurrirá más o menos en mayo.

Este año se iniciará la reducción del 7% de salud de los jubilados, un gran tema de apoyo público. Probablemente el Auge funcionará mucho mejor, lo que se notará en la atención. También empezará a funcionar el Ministerio de Desarrollo Social, lo que mejorará la calidad de las políticas públicas para la pobreza. En seguridad pública se empezarán a notar las políticas de Hinzpeter; los 10.000 nuevos carabineros se notarán en los años siguientes.

2010 será clave en el tema energético. Se dará la pelea final por Hidroaysén, imperativa para Chile. Será una batalla no menor, ya que hay intereses y recursos foráneos involucrados. También se dará la pelea de Castilla, para la que no tengo pronóstico. Quedan por ver los temas de la modernización del Estado, en que el maquillaje no es suficiente. Por cierto, el gran tema de la descentralización y la congestión de Santiago, que se hará insoportable a la velocidad con que crecen los nuevos vehículos. La tremenda presión del gasto traerá presiones inflacionarias, tema al que hay que prestar atención.

En ese escenario, la ruta está muy difícil para la Concertación. Es difícil que sobreviva este año, y si lo hace colapsará para las municipales, en que la guerra será a cuchillo. Lo ocurrido en la DC es una señal de cambios que se extenderá a los otros partidos.

En suma, Piñera salió jugando de los problemas del inicio del año. Tiene ahora todo a su favor y, por ende, todo el peso de la prueba.

jueves, 20 de enero de 2011

La odiosidad de Gajardo, por Mario Montes.


La odiosidad de Gajardo,

por Mario Montes.





La cara crispada por el odio del Presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, a la salida de la sesión en que el Senado aprobó la Reforma Educacional, amenazando al Ministro Joaquín Lavín que le hará la vida imposible este año, nos demuestra varias cosas que debieran hacernos meditar.



El dirigente del Magisterio no le interesa la mejoría de la educación en Chile, pero si está muy interesado en mantener los privilegios de los Profesores que a él le dan el poder en esa asociación gremial y le permiten seguir manipulando las necesidades de un sistema que claramente anda mal.



Lo que consideramos, al menos igual de grave, es que tampoco parece interesarle que a los Profesores ya jubilados se les dé un bono que mejora su calidad de vida, ni tampoco que se planteen incentivos para que aquellos maestros en edad de jubilar puedan acogerse a un digno descanso.



Ver a este personajillo amenazando en las pantallas de la televisión chileno nos dio vergüenza, básicamente porque nos parece inconcebible que quienes están destinados a formar a los Gobernantes del mañana se hayan dado dirigentes de tan escasa monta y absoluta mediocridad.



Ahora, aprobada por el Congreso la Reforma Educacional, creemos que los Profesores la deben analizar concienzudamente, con lo que se darán cuenta que las medidas, que Gajardo considera dañinas para el profesorado, son aquellas que permiten premiar a los buenos Docentes.



El Estatuto Docente, al que estos dirigentes de pacotilla se aferran, es un ejemplo brutal de una legislación que asfixia a la educación, al sobre proteger a los malos elementos, con lo que inhibe que los más inteligentes y esforzados se capaciten para mantener conocimientos acordes con los tiempos.



Este Estatuto docente, una de las peores herencias de la concertación, es una camisa de fuerza que impide mejorar la educación, que frena las posibilidades de establecer equidad en el sistema y que empantana las ansias de superación que tienen la mayoría de los Profesores.




Mentalidades como las de este sujeto son justamente las que el país no necesita si quiere progresar, llegar a la necesaria justicia social y tener un futuro decente para todos los chilenos.

miércoles, 19 de enero de 2011

El ejemplo de Magallanes. Por Mario Montes.


El ejemplo de Magallanes.

Por Mario Montes.

Magallanes, en su masiva movilización, le dio un ejemplo al país, enseñándonos que la unidad nos da la fuerza para luchar, y ganar, contra políticas dañinas, legislaciones inmorales e inclusive contra políticos mentirosos y corruptos.



Es cierto que el primer día hubo excesos, en especial con la instalación de barricadas incendiarias e incidentes aislados, pero, en general el comportamiento de los magallánicos fue sereno y tranquilo en su lucha por lo que consideraban justo.



Desde que tenemos uso de razón hemos escuchado hablar del regionalismo, con claras intenciones de aprovecharse de esta idea, sobre todo al constatar que las Regiones están asfixiadas por el centralismo, pero, esta ha sido la única demostración regionalista de peso.



Dar poder a las Regiones, con una cierta independencia financiera y una autonomía en su accionar es una necesidad imperiosa para terminar con este monstruo de varias cabezas en que se ha transformado la capital que engulle ingentes recursos y acapara las fuentes de trabajo



No estamos de acuerdo con los motivos de la movilización, sobre todo al considerar que las cuentas de gas de esa zona son una octava parte que la que se paga en el resto del país, pero nos ha hecho vibrar en constatar que Chile no está dormido y es capaz de reaccionar.



Creemos que después de esta exitosa protesta los políticos de nuestra Patria deben poner sus barbas en remojo, la ciudadanía ya no estará dispuesta a aceptar que se siga jugando con sus necesidades ni a ser engañada por aquellos que se han autoerigido como sus defensores.

martes, 18 de enero de 2011

Magallanes, por Adolfo Ibañez.


Magallanes,

por Adolfo Ibañez.

El precio del gas ha provocado una explosión en Magallanes. Una vez más, medidas impopulares aplicadas a las regiones extremas del país generan airadas protestas, reuniones multitudinarias y banderas de países vecinos. Más allá de lo puntual, en estas manifestaciones aflora un malestar profundo que tiene sus raíces en una larga y profunda sensación de abandono por parte del gobierno central. Lo ocurrido ahora en Punta Arenas lo confirma.



Las respuestas de los políticos son conocidas: proponen medidas complementarias para disminuir la presión. En el caso de Arica se cometió el disparate de erigirla en una nueva región, como si aumentando la burocracia se avanzara algo. Hoy, el Gobierno anuncia importantes inversiones para el extremo sur, con lo que da a entender que ve el problema sólo como un asunto presupuestario.



El problema de fondo es la realidad del abandono. Y este se debe, en primer lugar, a que los gobiernos no ven al país y sus regiones, sino sólo buscan los votos. Y como en el extremo sur los hay en pequeña cantidad, la preocupación es casi nula. El proyecto de la Carretera Austral ha sido casi totalmente olvidado, cuando a estas alturas ya debería haber empalmado desde Puerto Montt hasta Magallanes. Tampoco en Tierra del Fuego el camino al canal Beagle se ha completado, lo que confirma la suposición sureña de que Chile termina en Puerto Montt.



Pero de mayor importancia es el poderío de la burocracia central, que continúa incrementando su potestad para disponer, ejecutar y juzgar, llegando a excesos aberrantes que desdibujan la separación constitucional de poderes y que también beneficia a la capital. Esta demasía esteriliza los planes paliativos para las regiones extremas. Hace casi sesenta años se le dio a Arica un estatuto especial por consideraciones geopolíticas. Veinte años después, también por geopolítica, se benefició a Iquique en su reemplazo y la prosperidad que mostraba Arica se derrumbó por ficticia.


Sólo la libertad para emprender en todos los ámbitos es el verdadero remedio. El exceso de regulaciones y trabas administrativas condena a los que están lejos del poder. Genera un desánimo que lleva a ver en cada acontecimiento una manifestación del azar infausto, y demuestra que el empeño personal ha sido reemplazado por el imperio del papeleo anónimo como única fuente de la existencia. De aquí que la sensación de abandono constituya el horizonte de aquellas regiones, explicando sus malestares.