martes 31 de enero de 2012

Cambios al sistema electoral, por Mario Montes.


Cambios al sistema electoral,
por Mario Montes.


Hay expresiones de nuestros políticos que dan risa, como los emplazamientos concertacionistas a cambiar el sistema electoral cuándo ellos no hicieron nada, en 20 años para sustituirlo, o como las expresiones del Diputado comunista Hugo Gutiérrez cuándo habla de derechos humanos, apoyando al dictador cubano, o refiriéndose a sus adversarios como antidemocráticos cuándo su partido hace fe de la dictadura del proletariado.

En nuestra vida pública se ha perdido completamente el recato, una parte importante de los representantes de la clase política no tienen remilgo alguno en mentir o en disfrazar mañosamente sus ideologías, mucho menos en denigrar a sus adversarios, con tal de obtener alguna ventaja política personal o de las agrupaciones a las que pertenecen, mucho menos aún tienen duda alguna cuándo hay beneficios económicos de por medio.

Aunque pensamos que entre esta clase especial y tan privilegiada también hay algunos buenos elementos, los que lamentablemente no son mayoritarios, coincidimos plenamente con las apreciaciones ciudadanas que tienen una muy mala opinión de la mayoría de nuestros hombres públicos y concordamos totalmente con aquellos que llaman a que se vayan todos para llevar nueva gente a estas importantes actividades.

Consideramos un absurdo pretender culpar al sistema electoral por estar llevando a tan malos elementos a la Legislatura, la responsabilidad corresponde a los partidos políticos que han abdicado a sus ideologías en beneficio de obtener mayores votaciones, aunque para ellos deban recurrir a personajes sin ningún valor moral, de dudosa reputación y sin las capacidades requeridas para realizar esas labores.

Ayer vimos a los Presidentes de los partidos de la concertación emplazando al Presidente Piñera a cambiar el binominal, como si este cambio fuera la panacea que solucionará los problemas que afectan a los chilenos de “a pie” que debemos bregar para llegar al fin del mes con los escuálidos salarios que recibimos, a diferencia de estos privilegiados que obtienen suculentas dietas a costa de los sufrimientos de los chilenos.

No hay reforma que mejore la calidad de nuestra política si no se considera la necesidad de procesos revocatorios y si no se legisla porque las promesas electorales sean un documento a la vista, que, su incumplimiento conlleve fuertes sanciones criminales estableciendo el delito de la “estafa social” para aquellos que jueguen con las necesidades del pueblo y prometan lo que no es posible o no están dispuestos a cumplir.

Creemos que la actual dotación de Parlamentarios, Senadores y Diputados,  es la cantidad adecuada, sobre todo si consideramos el alto costo que tiene cada uno de estos “representantes”, lo que hay que modificar no es la cantidad de elegidos, sino que cambiar el régimen de trabajo que estos tienen, dedicando más tiempo a las tareas para las que fueron “escogidos” y menos tiempo a la farándula y a la politiquería.

viernes 27 de enero de 2012

Urgente se requiere brújula para la clase política, por Sergio Melnick.



Urgente se requiere brújula para la clase política,
por Sergio Melnick.


Nuestra clase política, con notables excepciones, sigue mostrando más sus flaquezas que sus grandezas. Parece que sólo saben lo que no quieren, pero no tienen ni la claridad ni la capacidad de ponerse de acuerdo en lo que sí quieren. Y ése es justo su trabajo. Cuando les conviene, citan las encuestas; cuando no, las olvidan. La izquierda dice que, según la CEP, el 60% de la población quiere cambiar el binominal, pero de la misma encuesta jamás señalan que ello es una prioridad sólo para el 2%. ¿No son acaso más importantes hoy la delincuencia, la salud, el empleo, la ciencia y tecnología, las reformas educacionales?


La democracia está llena de variaciones en diferentes países, de acuerdo a sus culturas e historia, y también tiene muchos defectos; sin embargo, es la fórmula de organización que todos preferimos, a pesar de sus problemas. Por ejemplo, le es muy difícil defenderse de la violencia: cuando legisla al respecto, es normalmente acusada de antidemocrática. La democracia debe soportar personas que apoyan la violencia para llegar al poder, como lo hizo Camila hace unos días. O casos como Chávez, que la destruyen desde dentro. También, tiende a ser muy cortoplacista y, en países con deficiencias de educación, populista. La globalización y la tecnología imponen nuevos desafíos que no sabemos cómo la afectan. La idea es sin duda irla mejorando, no eliminarla. Igual ocurre con el binominal. Tiene sus defectos y virtudes. Entre estas últimas, la estabilidad, la tendencia al centro y a la prudencia, y otorgar una mayor representación a las regiones. Incluso ha permitido que partidos poco democráticos, como el PC, lleguen al Parlamento. Entre los defectos, la poca renovación de caras y liderazgos, y la excesiva competencia interna.




Amigos, el problema está en los partidos y en los políticos, no en el sistema binominal. Los partidos están generando pocas ideas, y podrían estimular nuevos líderes, pero no lo hacen. Podrían hacer primarias, pero no las hacen. Podrían buscar reales representantes regionales, pero no lo hacen.




Es muy típico de nuestro país cambiar las cosas con problemas por otras aún peores: recordemos el Transantiago, los trenes, Conadi y tantos ejemplos. Somos los reyes de hacernos trampa en el solitario.




El acuerdo de RN y la DC podrá ser discutido en la forma, pero tiene dos aportes centrales: el primero es señalar que no se puede cambiar el régimen parlamentario sin cambiar el régimen general. El segundo, que no hay que temer cruzar las veredas, porque somos todos chilenos y todos queremos lo mejor para el país. Nadie es dueño de la verdad, salvo un columnista de El Mercurio.




Un sistema presidencialista con otro parlamentario representativo y atomizado podría paralizar completamente al país, y dejarlo al arbitrio de minorías circunstanciales. La Unidad Popular ya destrozó la democracia una vez con el sistema representativo y populista, generando violencia y odio. Ya tuvimos experiencias históricas de parlamentarismos fracasados y también de presidencialismo exacerbado.




Lo que necesitamos ahora es mucha humildad para encontrar las soluciones entre todos. Debemos ser capaces de llegar a acuerdos, y ése es el llamado del Presidente. Si miramos las opiniones de nuestros políticos, son aún muy diversas. Unos quieren más diputados, otros no. Unos quieren proporcional corregido, otros con pactos de independientes, otros uninominal, otros de tipo proporcional, pero con quórum, otros el binominal con primarias, otros proporcional y punto, otros hablan de proporcional moderado. Todo esto, sin tocar aún el régimen presidencial, la duración del gobierno, la posibilidad de reelección y la representación regional.


Si cambiamos el binominal, hagámoslo, pero por algo mejor, no peor. Démosle una mirada de 360° al tema, y no la parcial de cada partido. Busquemos un acuerdo amplio y compartido, revisado y analizado. Amigos, interesa el resultado, no el plazo. No sigamos improvisando. El binominal le dio gran gobernabilidad a la Concertación por 20 años. Sin éste, la Concertación ya no existirá, y ha sido un aporte, particularmente cuando el eje ha sido la DC.




Lo que se aprecia hoy es una clase política coja, echándole la culpa al empedrado. Tengo la impresión de que el binominal, como la democracia, con todos sus defectos, sigue siendo, de los males, el menos malo. No hay tabú en cambiarlo, pero por favor que sea por algo mejor, no peor.

sábado 21 de enero de 2012

Lealtades y deslealtades, por Luis Eugenio Silva.


Lealtades y deslealtades,
por Luis Eugenio Silva.


La sabiduría bíblica es notable cuando juzga la realidad; cáustica y a veces descarnada. Así, encontramos entre las duras frases del profeta Jeremías la siguiente: “Maldito el hombre que confía en el hombre”. Los viejos latinos decían que el mejor amigo del hombre era el perro. El cristianismo apuesta por la confianza, pero se nos llama a ser prudentes como la serpiente y cándidos como las palomas.




En los tiempos que corren (a lo mejor siempre ha sido así), la lealtad es una perla preciosa, por lo escasa, y no se ve que sean muchos los que se jueguen por una noble causa o por la lealtad hacia un ideal o hacia una persona, cuando es el poder del dinero, la autoridad y la figuración lo que aparece como objetivo precioso a alcanzar... no obstante que los desleales y traidores son detestados hasta por aquellos a los que favorecen.

Como se observa, hoy campea la deslealtad. Y lo vemos no sólo en el campo político, sino también en el mundo de los negocios y la Iglesia; en el mundo académico y en el militar.



Desde los tiempos de la lejana polis griega hasta hoy, la historia narra las peripecias de la traición, que a veces es llamada realismo político o se viste con los ropajes de lo políticamente correcto.


Y es que, poco a poco, el mundo oficial fue creando una razón política desvinculada de la moral, para llegar así a plantear la idea de la razón de Estado, la misma que en los tiempos del absolutismo alcanzó su nivel más alto, superando a la misma sofística griega.




Y, sin embargo, el pensamiento cristiano —que, se acepte a no, ha moldeado la cultura occidental y la oriental cristiana— estima a la lealtad como una virtud y un valor superior.


Porque sin lealtad no puede haber virtud.


Podemos seguir a la mentira, a la intriga con suma facilidad, y ver que tras ella hay deslealtades graves y dolorosas, campañas de desprestigio y descalificación.
No pocas veces lo que se busca en los medios es impactar, calumniar y descalificar, derribando así la verdad.




Este clima malsano lo han descubierto los jóvenes, que sospechan de todo y de todo desconfían, como lo hemos visto en los últimos meses.




Pareciera —al menos así lo veo yo— que la frase del cínico ex obispo, príncipe Mauricio de Talleyrand-Périgord, se ha vuelto el lema de muchos: he sido fiel a las circunstancias. Así lo reconocía en su vejez, cuando se pasaba revista a la seguidilla de traiciones que había hecho en toda su vida.


Hay que dejar el doble lenguaje. Sólo de este modo la confianza volverá a la mayoría de los corazones que se sienten desamparados.

jueves 19 de enero de 2012

.Chilevisión miente, deforma, tergiversa, lo que convierte a la señal televisiva en una vergüenza para Chile...



El caso Inés Pérez.



Como chilenos nos sentimos avergonzados por la manera de desprestigiar a la Señora Inés Pérez, del condominio El Algarrobal II de Chicureo, por una asquerosa manipulación del canal de Televisión Chilevisión, controlado por la empresa norteamericana Turner Broadcasting System, los mismos que en sociedad con VTR manejan la señal de cable CNN Chile.


Con una manipulación de una entrevista se presentó a la Señora Pérez como clasista, discriminadora y brutalmente enemiga del gremio de las Nanas y trabajadores al mostrar la imagen diciendo “¿Te imaginai acá en el condominio todas las nanas caminando para afuera, todos los obreros caminando por la calle, y tus hijos ahí en bicicleta?”.

Creemos que la Justicia y las entidades contraloras de las señales de televisión deben tomar las medidas y sanciones del caso, porque nos parece inaceptable que una empresa extranjera venga a nuestro país a fomentar de maneta grosera  la lucha de clases y a crear divisiones artificiales entre los chilenos, y que esta actitud le salga gratis.



Al filtrarse la entrevista completa a la Señora Inés Pérez quedó en evidencia la mala intención de la empresa televisiva, de cuya información se hizo eco, creyéndola verdadera, la prensa nacional e internacional, provocando con su manipulación una imagen distorsionada de la realidad tanto en el país como en el extranjero.


La dama de Chicureo fue objeto de todo tipo de molestias, acusaciones y todo tipo de agravios, incluidas las burlas,  en su contra, los que hicieron hervir las redes sociales, la filtración de la verdad, que había sido descontextualizada por el medio televisivo, les obligó a entregar la versión completa de la entrevista, e inmoralmente, despidieron a quien filtro la realidad de la entrevista.


Consideramos que en este caso, en el que se ha basureado a una persona, de mala fe y se ha faltado a la verdad y la ética periodística, no basta con una explicación del medio de difusión, creemos que debe haber una sanción ejemplarizadora para el Canal Chilevisión y, además, se debe indemnizar pecuniariamente a los inocentes perjudicados por este vil accionar.

viernes 13 de enero de 2012

¿Se la podrá nuestra clase política para el desafío? por Sergio Melnick.


¿Se la podrá nuestra clase política para el desafío? 
por Sergio Melnick.


Observando la encuesta CEP, el oráculo nacional más respetado de la actualidad, llama la atención que el tema del binominal, más allá de si quieren cambiarlo o no, es una preocupación prioritaria de sólo el 2% de los chilenos. Las prioridades son la delincuencia, lejos; la educación y la salud, después.


Entonces, ¿por qué los políticos están tan interesados en reformar el sistema político? Más aún, lo quieren cambiar, pero no proponen nada concreto; por ende, no sabemos si será mejor o peor que lo que tenemos. ¿Se interesan realmente por las prioridades de las mayorías? ¿Por qué para algunas cosas las encuestas son determinantes y para otras no? ¿Con qué criterio las califican o descalifican?


La izquierda en masa, más algunos curiosos oportunistas políticos de la derecha, se afanan en destruir la educación privada. Curiosamente, cuando a las personas se les consulta «A igual costo de matrícula y aproximadamente igual distancia, ¿Ud. preferiría una escuela o liceo municipal o un colegio particular subvencionado?», de manera apabullante, el 69% prefiere el subvencionado y sólo el 26%, el municipal. Esto ocurre después de 20 años de gobiernos concertacionistas a cargo de la educación, y que se supone que han defendido la pública. ¿Tiene sentido todo esto? Claro, parece que nuestra población es bien ignorante y desinformada. Cuando se pregunta: «Por lo que Ud. sabe, ¿existe en Chile hoy un sistema escolar que garantice que todo niño/a se eduque en forma gratuita?», el 61% dice que no existe y el 6% dice que no sabe. La educación gratuita garantizada existe hace décadas. Una población con ese nivel de ignorancia es pasto fresco para la mala política y los populistas. Interesantemente, el 56% estima que, si un estudiante estudió gratuitamente en la universidad, no debe devolver nada al Estado para permitir que otros puedan hacerlo y tengan las oportunidades que él mismo tuvo. Por eso quiebran los estados socialistas.


La encuesta muestra que bajó sistemáticamente la confianza en las instituciones del país, lo que es una responsabilidad política esencial. Esto es algo que considero muy grave. Se trata de un preámbulo claro a la destrucción de la democracia. En esa línea, un asombroso 59% de los encuestados dice que no tiene miedo de que estemos en el comienzo de una grave crisis institucional, como la que se vivió en el pasado. Claro, estos datos de la encuesta no les interesan demasiado y es probable que persistan con las mismas prácticas que los tienen desprestigiados.


También es interesante destacar que el 61% de los encuestados rechaza las tomas de colegios e instituciones. Nuestra clase política, sin embargo, no hizo nada para deponer las tomas; al contrario, las apoyó directa o indirectamente. Y el pobre alcalde que trató de terminarlas fue calcinado por igual por derechas e izquierdas. Ahora otro alcalde denuncia que en las tomas hubo drogas, alcohol, sexo en grupos, destrozos y otras cosas, como en un burdel, y todos lo descalifican nuevamente. Una muy desubicada parlamentaria de su propio sector lo calificó de sexista porque habló de prostitución. Un periodista lo confrontó por desubicado, porque era natural que la juventud tuviera sexo. El alcalde le respondió que sí, pero no en el colegio, en las salas de clases o el gimnasio, lo que al periodista le pareció una especie de beatería.


En esta encuesta, la Concertación cae a su más bajo nivel de apoyo histórico, alcanzando un magro 13%. La Alianza lo hace sólo un poquito mejor, y llega al 20%. Además, el 53% de la población no se siente identificada con las opciones políticas actuales. El rechazo a la forma de actuar de la Concertación crece en forma sostenida desde hace tres años, y casi lo mismo ocurre con la Coalición por el Cambio.

miércoles 11 de enero de 2012

Sobre dictaduras y regímenes, por Gonzalo Rojas Sánchez.

Gonzalo Rojas Sánchez.

Sobre dictaduras y regímenes,
por Gonzalo Rojas Sánchez.


Se puede ser cruel de muchas formas, pero -lo dijo Chesterton con lucidez- "la crueldad intelectual es, ciertamente, el peor tipo de crueldad".




Lo que no agregó el genial ensayista es que si esa crueldad se aplica a los niños y jóvenes, su maldad aumenta.




Un profesor puede ser muy cruel, desfigurando, mintiendo. También los simples textos de estudio pueden ser, efectivamente, muy crueles: usando palabras que cierran la mente, utilizando vocablos que dan por terminada una posible discusión, contradiciendo el proceso mismo de aprendizaje en cualquier disciplina, que, por definición, consiste en el estudio de las fuentes y en la explicación racional de las conclusiones.




No resulta extraño que desde la dogmática de las izquierdas -apoyada por compañeros de ruta en las derechas- se quiera proceder cruelmente con los niños y jóvenes chilenos, cerrándoles el debate sobre el pasado reciente.




La trilogía "golpe-dictadura-genocidio" debe ser impresa en todas las mentes; la sola posibilidad de que un texto, un investigador, un profesor puedan fundamentar y concluir en contrario, resulta inaceptable, tanto para el presidente del Senado como para algunos diputados de RN y del PC.




El escándalo lo causó la incorporación en los textos de un concepto general, Régimen militar, en sustitución de uno valorativo, Dictadura.




Dictador llamaron a Portales, pero hablamos de Régimen portaliano; dictador llamaron a M. Montt, pero lo enseñamos dentro de Los decenios; dictador llamaron a Balmaceda, pero lo estudiamos en La guerra civil del 91; dictador llamaron a A. Alessandri, pero su presidencia se analiza bajo Los caudillos; dictador llamaron a Ibáñez, pero se lo estudia en La crisis del 29...




Justamente esas denominaciones generales le permiten a cada profesor asomarse a la pluralidad de fuentes, compulsarlas y concluir de modos variables, diferentes. Se minimiza así el riesgo de la crueldad, aunque siempre habrá quienes la practiquen.




¿Quiere usted llamar dictadores a Portales y a Alessandri, pero no a Montt, a Balmaceda y a Ibáñez? Ningún problema: haga Historia, dé las razones, enseñe. Se evita así la crueldad intelectual de obligar a seres pensantes a repetir consignas.


Por cierto, si usted quiere calificar al gobierno de Allende como un Proyecto totalitario -siguiendo la nomenclatura que utilizó la Cámara de diputados en 1973-, lo respetuoso es que primero se refiera a la Unidad Popular, para dar después los fundamentos -que muy abundantes hay- para usar aquella terminología valorativa. Lo mismo con Los gobiernos de la Concertación, a los que usted obviamente se referirá de ese modo inicialmente, aunque quizás después tenga buenos motivos -sólidamente apoyados en fuentes y en encuestas de opinión, por cierto- para llamarlos Los gobiernos de la corrupción.




Para la Historia universal reciente corresponde proceder del mismo modo.




¿O los profesores tendrán que sentirse obligados a explicar que los regímenes de Europa fueron verdaderamente Democracias populares, porque así las llamaban los textos oficiales de estudio, sin poder explicarlas ahora como Dictaduras comunistas? Y ¿sólo podrán enseñar lo sucedido en la isla bajo el apelativo de Revolución cubana -ya que ésa es la voz oficial del sistema-, sin que puedan calificarla como La tiranía castrista?




Bueno, argumentarán esos seres instantáneos que niegan el papel de la Historia, ¿y esto a quién le importa? A usted y a sus hijos, que un día le dirán que usted es un golpista, un dictador y un genocida...




Porque los adultos nos podemos defender de dogmatismos y condenas. Pero si no lo hacemos, los niños y jóvenes serán cruelmente amaestrados.

martes 10 de enero de 2012

In memoriam por la madre del Director, tomamos vacaciones...


A nuestros queridos amigos y amigas:
Debe haberles extrañado nuestra silente ausencia, desde el jueves 5 de enero, la que no se ha debido a que hayamos abandonado la lucha ni es el resultado de un estrés laboral severo, la “desaparición” de nuestra página informativa y noticiosa fue provocada por el duelo que afecta a nuestro Director, Mario Montes Tagle, por el fallecimiento de su señora madre.



Vivió humildemente, nunca le sobraron riquezas ni bienes materiales, pero, siempre estuvo dispuesta a ayudar al prójimo, lo que quedó demostrado por las decenas de personas que asistieron a su funeral, los miles de mensajes y llamados telefónicos que hemos recibido dando cuenta del dolor que muchos sintieron por su partida.



Doña Lucía Tagle, fallecida a los 84 años, fue una mujer valiente, que defendió sus ideas con apasionamiento y a sus dos “cachorros” con la fuerza y el vigor de una leona, dejó este mundo tranquilamente, con su hermosa faz llena de serenidad, tranquilidad, paz y un rictus de satisfacción, quedándose en el sueño de manera plácida.



La muerte de doña Lucia Tagle Ureta fue un golpe demoledor para Mario Montes, que en un periodo de tan solo  tres años ha perdido a casi toda su familia,  un corto lapso en el que han fallecido a sus padres y a una de sus hermanas, lo que sumado a problemas propios de salud, nos obligan a adelantar nuestra vacaciones que teníamos programadas para febrero.

En la imagen Doña Lucia Tagle Ureta, Q.E.P.D.,
madre de nuestro Director, a la que rendimos
homenaje y esperamos Dios ya tenga en su
Santo Reino.



Estaremos de vuelta en los primeros días de marzo, aunque de existir noticias que consideremos de vital importancia las consignaremos trabajando desde el lugar de nuestras vacaciones, en las que haremos un alto para referirnos a los asuntos más trascendentales y para comentarlos desde nuestro particular punto de vista.



Nos despedimos con un hasta pronto, porque si Dios lo permite pronto volveremos es estar con ustedes desenmascarando las falsedades que han construido las izquierdas sobre nuestra historia reciente y luchando por la liberación de nuestros presos políticos, condenados por el único delito de haber salvaguardado nuestra libertades.