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lunes, 6 de febrero de 2012

Cuando el poder habla, por Mario Montes.


Cuando el poder habla,
por Mario Montes.



La historia reciente, conformada durante los cuatro Gobiernos de la concertación y en parte también por el de Piñera, ha quedado demostrado que cuando el poder habla la verdad, la historia y el sentir del pueblo simplemente son acallados.


Para comprender lo que decimos basta recordar que el Gobierno de Allende ha sido “descafeinado”, se le ha sacado la brutal carga de odiosidades que tuvo, se ha desdibujado la destrucción de la institucionalidad y el país, para sencillamente deificarlo.


Con la unidad popular se ha hecho un “trabajo” de engaño, se la ha despojado de toda externalidad y resultados negativos para destacar que fue electo democráticamente, ocultándose por cierto que se apartó de ella y que transgredió severamente el ordenamiento legal.


Salvador  Allende llegó a La Moneda luego de obtener un 36,6% de los sufragios, superando a Jorge Alessandri por míseros 30 mil votos, siendo elegido por el Congreso Nacional luego de una transacción con la democracia cristiana, pacto  que el allendismo nunca pensó en cumplir.


En un proceso “amnésico” selectivo se ha olvidado que dividió insanablemente a los chilenos, que quebró la economía, que intentó establecer un sistema totalitario, que trató de dominar a nuestra patria por el estómago, que incumplió su promesa de respetar la Constitución.


El poder habló para establecer una verdad oficial, brutalmente alejada de la realidad y de la verdad para exculpar al allendismo de haber llevado al país a una situación de guerra civil soterrada, con la que se ha torcido  la realidad de los sucesos y borrado sus responsabilidades en el quiebre institucional.


La voz del pueblo, ese pueblo que mayoritariamente llamó a los uniformados a poner fin al experimento marxista, ha sido vilmente silenciada, cargando las responsabilidades de los hechos en aquellos que fueron obligados a tomar las riendas del país para enderezarlo.


La historia que nos cuentan parece indicar que la Fuerzas Armadas y de Orden un día amanecieron “atravesadas” y por sus ambiciones derrocaron a un Presidente ejemplar que solo laboró por la unidad nacional y por la implantación de la Justicia.


Con la monserga de los derechos humanos, manipulados convenientemente, han transformado a los liberadores en villanos y a los que intentaron terminar con nuestras independencia por la fuerza y usando del terror para sus fines, en paladines de las libertades.


Hasta el momento la voz del establishment político ha hablado, con la fuerza que les da el poder y el nuevo poderío económico que han obtenido, haciendo callar a quienes opinan diferente a esta nueva y poderosa casta, sepultando en su burocracia la verdad de lo sucedido.



De nuestro diccionario:
Monserga: Lenguaje confuso o poco convincente, lo utilizamos porque a los derechos humanos le han quitado la majestuosidad que implican los derechos de todas las personas para transformarlo en un vocablo que solo se refiere a los parciales de un selecto grupo contendiente.

Libertad: Facultad que tiene el ser humano de obrar según su inteligencia y voluntad, lo que implica el derecho a no ser coaccionado ni subordinado a posiciones minoritarias, este derecho tiene como limitación la libertad de los otros ciudadanos, las leyes  y las buenas costumbres.

Totalitarismo: Régimen político que concentra o intenta reunir la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido, impidiendo que existan contrapesos con el objetivo de limitar la libertades ciudadanas y controlar férreamente las actividades de una nación.

Descafeinado: Acción de quitar la cafeína al café, en esta nota lo hemos usado en el sentido de censurar o hacer perder la fuerza original al drama vivido por los chilenos con el objeto de suavizar, modificándola, la realidad de los sucesos de nuestra historia.

Democracia: Sistema político en el que el pueblo ejerce la soberanía popular mediante la elección libre de sus dirigentes y que permite el ejercicio de todas las libertades públicas sin que estas puedan ser coartadas abusivamente por quienes ejercen el poder.

Marxismo: Doctrina política elaborada por Carlos Marx en la que se establece una concepción histórica, política y social que intenta llegar al comunismo, pero que en la realidad sustituye a las castas dominantes por los directivos del partido y sojuzga a los pueblos que caen bajo su control.

jueves, 2 de febrero de 2012

Proporcional: las verdaderas razones, por Gonzalo Rojas Sánchez.


Proporcional: las verdaderas razones, 
por Gonzalo Rojas Sánchez.


La pregunta no es ofensiva, es obvia. Los partidos que proponen un sistema electoral proporcional - simpliciter o corregido-, ¿quieren beneficiar a quienes hoy no tienen representación, o sólo mejorar su propia posición respecto de la que han obtenido mediante el binominal?


Hasta ahora, sus argumentos recurrentes han sido que con el sistema vigente hay graves situaciones de marginación que se suman a los casos de sobrerrepresentación. Entonces, ¿los partidarios de la reforma estarían buscando en primer lugar beneficiar a quienes hoy no tienen parlamentarios y a quienes sólo consiguen representación en virtud de pactos por exclusión? ¿Pura generosidad con el hermano débil?


No, esa es simplemente una razón publicitaria, que pretende mejorar su deteriorada imagen, para que se diga algo así como "por fin los políticos se han dado cuenta de que el mundo social está fuera del Congreso, y quieren abrirle las puertas para que accedan a él todos los marginados". Algo así como la redención después de 22 años de opresión.


Pero no es cierto: no se busca la incorporación de nuevas fuerzas; ese argumento es pura demagogia.


En la actualidad hay 13 partidos políticos legalmente organizados en Chile y ocho de ellos tienen representación parlamentaria. Varios independientes completan las nóminas del Senado y de la Cámara.


¿Algún ciudadano en sus cabales puede sostener que entre 13 opciones, que entre ocho representaciones, no encuentra una que le resulte aceptable? ¿Qué tipo de " locate lli " es el que necesitaría más de 20 alternativas para poder marcar preferencia por una de ellas?


Los propios políticos actuales saben que el rechazo de millones de chilenos a su comportamiento no tiene que ver con ideologías o doctrinas, sino con sus palabras y con sus actitudes.


Son los parlamentarios los que tienen que cambiar. Una modificación del sistema puede que atraiga a unos pocos idealistas que hoy están fuera de la escena, pero sobre todo va a multiplicar el mismo tipo de políticos actualmente en oferta.


Y, desgraciadamente, contra toda sinceridad, son otras las verdaderas razones por las que quieren cambiar el sistema, aunque son justamente los motivos que ninguno se atrevería a confesar.


¿Cuáles son esas razones?
En primer lugar, necesitan más cupos de candidatos para sus propios militantes. A ninguno de los cuatro de la Concertación les alcanza con los 120 a repartir para diputados, y a Renovación, aunque le sobra con sus 60, no le parecería nada de mal potenciar más nombres para acercarse a la UDI.


Con un sistema proporcional que eligiese 150 diputados, vaya, podría haber unos 120 candidatos por partido. Más que duplicar las postulaciones, facilitaría mucho la resolución de las tensiones internas.


Como segunda razón, un nuevo sistema electoral sería la ocasión de deshacerse de los díscolos que pueblan todos los partidos hoy empeñados en la reforma. ¿Quieren distinguirse, amigos? Ningún problema: hagan la de ME-O, pero con mucho mayor facilidad. Váyanse y formen un partido nuevo: tendrán candidaturas aseguradas y, al contar los votos, quizás conseguirán un diputadito por aquí y otro por allá.


Para los tránsfugas, será un dulce fácil de chupar, pero de corta duración. Porque los resultados de una primera elección con el sistema proporcional para elegir 150 diputados, darían algo así como: UDI, 41; RN, 24; PS, 23; DC, 21; PPD, 15; PR, 8; PC, 4, PRO, 4; PRI, 2; nuevos partidos, 8, distribuidos entre 5 colectividades.


O sea, más de lo mismo en cuanto a representación, aunque mucha menos facilidad para los acuerdos, por la presencia de los encantadores 8 recién llegados. Pero ese es tema para otra oportunidad.